El parlamentarismo produce, a veces, relaciones extrañas. Vox y Unidas Podemos han votado juntos en favor de una Proposición No de Ley -no vinculante- para instar al Gobierno regional a que reduzca el gasto político. Específicamente, lo que han pedido es que reduzca un treinta por ciento el número de los aconsejes, a que supriman la figura de la Viceconsejería y a que elimine un número esencial de direcciones generales. La iniciativa ha sido rechazada con los votos contra el PP y con la abstención del Partido Socialista Obrero Español y de Más la capital de España.

«Como hace un par de semanas presentamos una iniciativa para reducir el volumen de la Comunidad de la villa de Madrid y como no me apetece que afirmen que todos están contra Vox, les apoyaremos». En estos términos se ha dirigido Jacinto Morano, miembro del Congreso de los Diputados de Unidas Podemos, en su turno de intervención sobre el discute de esta iniciativa al asociado de investidura del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Conforme sus palabras, esta proposición «no va a servir de nada» mas, como es «una escenificación», van a votar a favor: «Ya que el señor Cantó se dedica a la política, dediquémonos todos un tanto a la actuación».

En un giro que ha sorprendido a Vox, el portavoz adjunto Íñigo Henríquez de Luna ha recibido estas palabras y esta postura con una sonrisa. No obstante, en su intervención no ha entrado a valorar las palabras del miembro del Congreso de los Diputados Morano y se ha limitado a proteger que la reducción del gasto político de la estructura «sobredimensionada» de la Administración regional madrileña es una necesidad. Así, tampoco ha hecho referencia al pacto presupuestario que firmaron con el Gobierno regional el pasado invierno, por el que, el Ejecutivo de Díaz Ayuso se comprometió a reducir un diez por ciento el «gasto político».