Por MDO/E.P.

Prosiguen sucediéndose las reaciones políticas a la nueva de que la supuesta agresión homófoba a un joven de veinte años en el distrito de Malasaña ha sido una demanda falsa.

La vicealcaldesa Begoña Villacís ha reivindicado a la villa de Madrid como «una urbe segura» que «no está a cargo de los hombres, de homófobos, de menas» y ha añadido que eso «no quita» que se puedan generar «capítulos» de delitos de odio, algo con lo que la capital española «no ha dejado de tener una política inflexible», aparte de «una política eficaz y real».

Villacís ha afirmado que «hacer política con esto es algo éticamente bajísimo» mientras que ha acusado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, de «a veces tapar los delitos de odio». La vicealcaldesa se ha referido al escrache sufrido por su partido en la celebración del Orgullo LGTBI. «Nos hirieron a mis compañeros de Cs, nos echaron pis encima. Nos hallamos con un ministro que nos llamó hipócritas y insolentes, que veníamos a calentar el Orgullo, y que además de esto debíamos tener nuestras consecuencias, eso es lo que hizo el ministro que ahora persigue los delitos de odio», ha reprochado.

En esa línea, el regidor de la capital de España y portavoz nacional del Partido Popular, José Luis Martínez-Almeida, ha cuestionado la reacción tanto del ministro del Interior como del propio presidente del Gobierno en un primer instante tras conocerse la demanda. «Cuando Marlaska afirma que esto obedece a que partidos hacen un alegato, es evidente que deseó conseguir interés político; cuando Sánchez decide que encabeza esta asamblea o bien cuando afirman que esto es consecuencia de alegatos de partidos, es que pretende un empleo partidista y exagerado», ha expresado el regidor.

Martínez-Almeida se ha preguntado «¿por qué razón Marlaska no ha dimitido ya? ¿Por qué razón no lo hizo cuando cesó a Pérez de los Cobos? ¿Por qué razón no lo hizo cuando el cuatro de mayo hizo lo mismo, ignorar y menospreciar el trabajo de Policía y dar conclusiones adelantadas?».

Ahora ha reivindicado que la capital española es una urbe en la que pueden generarse delitos de odio, «como en toda España», mas que estos «no son extendidos ni masivos». Ha expresado que lo que se tiene que hacer en esos casos es «apelar a la unidad» de quienes condenan estos delitos «y no buscar intereses políticos que pretendan favorecer a una alternativa política».

Sobre la comisión convocada de emergencia por el presidente del Gobierno ha señalado que «lo mínimo que se le puede solicitar es cerciorarse de que, por en el momento en que la encabeza, se base en hechos que sean determinados y no por el hecho de que sea en la villa de Madrid», ha remarcado.

«Un inconveniente real»

Por su lado, la portavoz de Más la capital de España en la Reunión, Mónica García, ha pedido a Isabel Díaz Ayuso que dé un paso «firme» frente a los delitos de odio por el hecho de que «la homofobia y el temor son reales» a pesar de la demanda falsa de la agresión en Malasaña.

A lo largo de su visita a Parla, García se ha mostrado «muy orgullosa» de que este país se ponga del lado de la víctima. «Prefiero un país solidario que salga en tromba a proteger los derechos y libertades a uno insolente», ha protegido.

De esta manera, ha preguntado a Ayuso «por qué razón el día de hoy es menos esencial pelear contra los delitos de odio que el día de ayer» y le ha instado a que prosiga combatiendo contra esta lacra y asista a la asamblea que ha citado este viernes con ella y con todos y cada uno de los conjuntos parlamentarios menos Vox, por el hecho de que «el odio, la homofobia y el temor son reales, como el racismo de Vox».

Exactamente la portavoz de Vox en la Reunión de la villa de Madrid, Rocío Monasterio, ha pedido la renuncia «en bloque» de todo el Gobierno de España por «vincular» a su partido con delitos de odio tras esta demanda falsa y ha sobre aviso de que demandará que se deroguen aquellas leyes que no respeten la presunción de inocencia.

«El Gobierno debería renunciar en bloque con lo que ha hecho esta semana. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vinculado estos delitos a un partido y es una muy grande irresponsabilidad», ha señalado Monasterio, quien ha avanzado que va a demandar que se deroguen aquellas leyes que no respeten la presunción de inocencia, como se ha visto «con esta demanda falsa». Caso de que se hubiese denunciado a alguien inocente, estima que con las leyes que hay ya «no tendría presunción de inocencia» y es algo «gravísimo».

Monasterio ha insistido en que desde Vox condenan «cualquier género de violencia» y ha apostado por que en los institutos se comience a instruir «el respeto a todos». «Da lo mismo su raza, condición sexual; hay que centrarnos en la educación pues sino más bien vamos a fallar», ha zanjado.

En lo que se refiere a la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB) ha pedido responsabilidad para no disminuir al mínimo los alegatos de odio, ni quitar veracidad a los delitos de odio que padece el colectivo. La organización advierte de que el incremento de este género de agresiones está relacionada con la llegada de alegatos de odio y menciona a los datos del Ministerio del Interior, conforme los que, los delitos de odio medraron en España un nueve con tres por ciento en
el primer semestre de dos mil veintiuno, respecto al mismo periodo de dos mil diecinueve, y solo en el primer semestre de dos mil veintiuno se registraron seiscientos diez demandas por delitos de odio, en su mayor parte por racismo, ideología y orientación sexual.