Por MDO/E.P.

El parque de Comillas (Carabanchel), el de Arganzuela (incorporado en la villa de Madrid Río) y el Darwin (Moratalaz) son los epicentros de la queja ciudadana que tiene sitio este sábado en defensa de los árboles conminados por las obras de ampliación de la línea once de Metro. Desde los 3 emplazamientos verdes plantarán cara a «la destrucción de parques por la ampliación de la L11».

A la altura de la atracción infantil del navío pirata de la villa de Madrid Río, las vallas ya se extienden por algo más de 100 metros en el viejo parque de Arganzuela, ahora incluido en este pulmón verde de la urbe, donde se situará la boca de Metro, no en el paSeo de Yeserías, como estaba planeado originalmente.

Los convocantes son Ecologistas en Acción la capital española, las asociaciones vecinales Parque de Comillas, Corredor Verde Imperial, Avance de Moratalaz, Doña Carlota-Nueva Numancia, Nuevas Palomeras, Fontarrón y Norte Albufera, al lado de las AMPA Tomás Bretón, JC, Marqués de Marcenado y Perú.

La vecindad viene mostrando su rechazo con carteles en los que, así como su nombre y edad, defienden cada uno de ellos de los árboles en riesgo. Asimismo con cartelería a lo largo del parque, con una imagen con decenas y decenas de puntos colorados, uno por cada árbol a talar. «Estos árboles tienen más de cincuenta años, subsistieron a las obras de la M-treinta y ahora Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida los han sentenciado a muerte y, con ellos, al distrito de Arganzuela», se lee en ellos.

Ecologistas en Acción, por su lado, ha advertido de «irregularidades en los trámites administrativos» de la ampliación de la línea once de Metro y que va a suponer la tala de más de mil árboles en la villa de Madrid Río y en el parque de Comillas. Supone el «mayor arboricidio de la historia reciente de la capital de España».

Rechazo por la vía judicial

El rechazo vecinal no se ha limitado a la calle, sino asimismo lo han trasladado a los juzgados. La Asociación Vecinal Corredor Verde-Imperial presentó ante Fiscalía de la villa de Madrid unas medidas cautelarísimas contra la tala, como hizo asimismo Ecologistas en Acción frente al Tribunal Superior de Justicia de la capital de España (TSJM).

Los dos coinciden en que podría haber habido «irregularidades en los trámites administrativos» pues comprenden que no se ha cumplido el trámite de información pública tras las «esenciales modificaciones» que implican la tala de los ejemplares.

Además, defiende que «la relocalización de la estación la villa de Madrid Río y las talas asociadas a otras zonas verdes de Arganzuela, Retiro y Moratalaz infringen la Declaración de Impacto Ambiental conveniente».

Comunidad y Municipio defienden que va a haber más árboles

La Comunidad de la capital de España talará un total de mil veintisiete árboles por la ampliación de la Línea once de Metro de la capital española entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, por lo que compensará al Municipio de la capital con diecinueve y quinientos trece ejemplares. Conforme han explicado a Europa Press desde el Ejecutivo regional, se conservarán cincuenta y ocho resguardándolos con tablones de madera y se transplantarán trescientos cuarenta y ocho.

El regidor de la villa de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sostiene que el número de árboles en la capital española Río va a ser «superior» tras las obras de la Línea once de Metro por el hecho de que se replantarán más árboles de los que se precise talar para las obras de la infraestructura.

La Comunidad defiende la localización de la estación en la capital de España Río definida por los técnicos. El primer tramo de la ampliación de la línea once va a contar con dieciocho con tres quilómetros, va a cruzar bajo el río Manzanares y conectará Plaza Elíptica con Conde de Casal creando dos nuevas estaciones, una en el Parque de Comillas y otra en la capital de España Río. Así se desprende del Proyecto Edificante de esta etapa del proyecto, al que ha tenido acceso Europa Press y que ya está abierto a licitación por valor de 554.204.701 euros.

El trazado proyectado sale de la estación de Plaza Elíptica, sitúa la estación de Comillas, cruza el Manzanares y ubica la estación de la capital española Río que se alinea con el PaSeo de las Exquisiteces –con Palos de la Frontera–, circula bajo la estación de Atocha –estableciendo una estación ahí– y remata en Conde de Casal.

Este primer tramo dotará a la L11 de nuevas conexiones a la red con la L3 en Palos de la Frontera y L1 en Atocha, a los que se aúna la L6 con la que ya está vinculada por medio de Plaza Elíptica y lo va a estar asimismo en Conde de Casal, que además de esto cobijará un intercambiador.