Por MDO/E.P.

La portavoz del Gobierno municipal y encargada de Seguridad y Urgencias, Inmaculada Sanz, ha tildado este domingo de «totalmente rechazables y también inadmisibles» las consignas que se chillaron el día de ayer en la manifestación neonazi de Chueca en la que se pudo oír oraciones como «fuera maricas de nuestros distritos» o bien «fuera sidosos de la capital de España», y en la que hubo un detenido.

En declaraciones a los medios, ha recordado que fue una manifestación que fue autorizada por la Delegación de Gobierno en la villa de Madrid, mas donde ha asegurado que se lanzaron consignas que no son aceptables en una sociedad democrática.

Además de esto, ha informado de que Policía Municipal pudo cooperar en ciertos incidentes y detuvo a una persona, mas ha asegurado que no es una cosa que esté «en la competencia» del Municipio de la villa de Madrid.

«Son pequeños conjuntos de personas absolutamente extrañas a nuestro sistema de valores, mas asimismo digo que no tratemos de delimitar a la capital española por un pequeño conjunto de personas, la capital española no es eso, es una urbe abierta, solidaria», ha expresado Sanz, en frente de estos alegatos «tan distanciados de los derechos humanos».

En frente de la posible judicialización de este caso, la portavoz municipal ha señalado que se trata de una labor que le toca al Gobierno de España mas ofrece toda la cooperación de la Policía Municipal.

Escudero estima que una manifestación que aliente al odio tendria que estar prohibida

El consejero de Sanidad de la Comunidad de la capital española, Enrique Ruiz Escudero, ha afirmado este domingo que «cualquier manifestación que aliente al odio debería ser totalmente prohibida», tras la concentración neonazi que tuvo lugar el día de ayer en Chueca y en la que se oyeron oraciones como «fuera maricas de nuestros distritos» o bien «fuera sidosos de la capital de España».

De este modo, ha afirmado que la responsabilidad sobre la autorización de manifestaciones la lleva la Delegación del Gobierno en la Comunidad y ha sostenido que no se puede permitir este género de manifestaciones en una sociedad «tan libre como la madrileña».