Los últimos un par de años han supuesto una genuina revolución para el planeta laboral y dos mil veintidos ha empezado asimismo con novedades en un contexto en el que comienzan a sonar fuertemente conceptos tan disruptivos como web3 o bien metaverso.

Si bien aún no conocemos con precisión las disrupciones que impactarán más radicalmente el mercado de trabajo, lo que sí semeja claro es que los modelos de trabajo híbridos seguirán implementándose con intensidad, apoyándose esta vez en innovaciones tecnológicas, espacios de trabajo flexible y una sobresaliente cultura del bienestar.

Hemos visitado los espacios de trabajo flexible y co-working de LOOM, propiedad de Merlin Properties, para conocer de primera mano de qué forma están incorporando las compañías más renovadoras sus modelos de trabajo híbrido.

Conforme una encuesta global efectuada por la compañía estadounidense Steelcase, a lo largo de dos mil veintidos el setenta y dos por ciento de las compañías apostará por un modelo de trabajo híbrido, continuando con la adaptación de la cultura corporativa y de los espacios de trabajo que empezaron meses atrás. Los modelos de trabajo tradicionales, y los de transición a lo largo de la pandemia, dejan paso ahora a una forma nueva de relacionarse profesionalmente en la que proseguirá ganando terreno la flexibilidad, la cooperación, la innovación, la tecnología, el trabajo en grupo, la inventiva y la apuesta por el bienestar de los empleados.

Las compañías, siendo conscientes de la necesidad de amoldarse cada vez de forma más veloz a una incesante transformación, prefieren configurar recursos flexibles, que dejen efectuar ajustes y cambios con agilidad. El reto es sostener a las plantillas ordenadas y motivadas, mientras que se combina, por poner un ejemplo, trabajo presencial en la oficina central, con trabajo más creativo en espacios flexibles y trabajo en recóndito para las labores más individuales.

En palabras de Fernando Ramírez, directivo de LOOM, “ahora la oficina es más que un espacio donde trabajar; es un sitio donde relacionarse, crear, motivarse y medrar. La tecnología ayuda a mecanizar poco a poco más labores, con lo que la parte creativa adquiere poco a poco más peso en el cada día laboral”.

Otra alternativa es conjuntar el trabajo en la oficina tradicional con jornadas sueltas de trabajo en oficinas satélite o bien espacios colaborativos que respondan a las esperanzas de los nuevos mercados y los nuevos trabajadores. Así los empleados pasan tiempo en espacios de diseño renovador, integrados con la última tecnología y observando de qué forma trabajan los profesionales más renovadores. “La oficina prosigue siendo un recurso indispensable para crear cultura de compañía y engagement en los equipos, mas esta debe amoldarse a nuevas necesidades, como la flexibilidad para conjuntar mejor vida profesional y vida personal”, apunta Ramírez.

En esta nueva forma de comprender el planeta laboral, los departamentos de recursos humanos se han percatado del gran valor que verdaderamente tienen para los empleados aspectos como el espacio de trabajo, la existencia de herramientas que faciliten la flexibilidad, políticas que favorezcan el bienestar o bien planes que estimulen un desarrollo personal progresivo. El reto en este dos mil veintidos es edificar un modelo de trabajo que se dibuje como una de las grandes bazas para atraer y retener el mejor talento y que sepa aprovechar las innovaciones tecnológicas para prosperar la competitividad y la productividad de la mano de empleados felices.

“Para muchas compañías la nueva forma de trabajar asimismo supone ofrecer a sus empleados actividades que favorezcan su bienestar y su aprendizaje progresivo, en LOOM hemos incorporado el programa LOOM Experience pensando en todas y cada una estas compañías que desean progresar su desempeño mientras que cuidan en especial a sus empleados. Este programa incluye servicios premium en nuestros espacios de trabajo flexible que van desde sesiones de fisioterapia, jornadas de fotografía profesional, citas con diferentes profesionales de la salud, alimentación sana, actividades deportivas y culturales o bien una plataforma de aprendizaje progresivo, entre otras”, explica Fernando Ramírez, directivo de LOOM.

Llega la Gen-Z

La generación Z llega al planeta laboral para mudarlo todo. Vienen con un enfoque nuevo y no están prestos a trabajar con las herramientas tradicionales. Son hijos de la tecnología y no conciben el planeta sin una completa digitalización. Además de esto, son los más exigentes en lo que se refiere a la conciliación y trabajo flexible.

Para esta generación es esencial contar con un entorno donde sea simple participar en proyectos colaborativos y un modelo que rompa las barreras organizacionales, geográficas y que deje un aprendizaje progresivo y gozar del tiempo libre.

La mayor parte de jóvenes de esta generación aprende miles y miles de cosas por medio de tutoriales en Youtube y desean conseguir un trabajo que impacte al planeta. Es frecuente que se decidan por trabajos que deban ver con sus hobbies y una gran parte de esta generación tiene carácter y pensamiento emprendedor.