Por MDO/E.P.

La iniciativa solidaria Somos Tribu VK, nacida de la «necesidad de hacer vecindad» en la pandemia, ha recogido este viernes el Premio Ciudadano Europeo dos mil veinte que otorga el Parlamento Europeo con un mensaje de agradecimiento al movimiento vecinal, a los voluntarios y a todo el mundo que han cooperado a lo largo de este año en esta «red de vecinas que cuidan de sus vecinas».

El distinción del Parlamento Europeo que reconoce a este movimiento de solidaridad vecinal ha sido entregado en un acto festejado en el mirador del vallecano Cerro del Tío Pío, un escenario simbólico que nació como asentamiento chabolista y se transformó en distintivo de la batalla vecinal a lo largo de múltiples décadas para conquistar el derecho a una residencia digna.

Somos Tribu VK nació con la declaración del estado de alarma decretado por la pandemia de la Covid-diecinueve el catorce de marzo del pasado año de la necesidad de «saber de qué forma estaban nuestras vecinas». Un par de días ya antes, en la villa de Madrid se cerraron los institutos y los centros de mayores, lo que llevó a vecinos de Vallecas, así como diferentes colectivos y asociaciones vecinales del distrito, a organizarse a través de conjuntos de Whatsapp para respaldarse mutuamente. «Nos precisábamos y debimos organizarnos», explican desde el colectivo.

El primer conjunto se llenó en unas horas y se crearon otros en cada distrito del distrito de Puente de Vallecas. Lo que nació con ofrecimientos espontáneos en mensajes en sábanas colgadas del balcón con la idea de asistir a personas que no podían salir de sus hogares en labores rutinarias como hacer la adquisición se transformó poquito a poco en una ayuda precisa y también indispensable para los más frágiles del distrito.

Un año tras dar forma «a esta necesidad de hacer vecindad» de Somos Tribu VK, el Parlamento Europeo le concedió el Premio Ciudadano Europeo dos mil veinte por «la relevancia a nivel social» de esta iniciativa creada a lo largo de para asistir a los más frágiles del distrito de Puente de Vallecas.

Leal a la filosofía que le vio nacer, este movimiento vecinal ha hecho asimismo una férrea defensa de ‘lo público’ para demandar a la administración la preservación y cuidado de los pilares básicos del sistema de bienestar.

«No podemos apreciar ser una urbe de primera con unos Servicios Sociales infradotados, con unos geniales trabajadores y trabajadoras sin los recursos precisos para encarar el cada día y menos todavía para encarar una crisis social como la que vivimos. No se puede regir Vallecas sin luchar por los derechos de sus vecinas y vecinos sea quien sea la administración que deba garantizarlos», ha reivindicado.

Más de un año tras su creación, cuenta con 4 conjuntos de trabajo –mujeres, apoyo a la maternidad, apoyo laboral y inventiva–, como 5 Despensas Solidarias, que reparten hoy día una media semanal de trescientos cuarenta cestas de comestibles y apoyan a en torno a cuatro mil unidades familiares.

Este movimiento vecinal con una extensa red de voluntarios, más de mil quinientos, centra hoy en día su tarea en el reparto de cestas de comestibles a personas frágiles, con picos de asistencia en los meses de mayo y julio y un aumento en el número de solicitudes de ayuda desde noviembre y diciembre, juntamente con la segunda ola y puesta en marcha de medidas restrictivas nuevamente en el campo servicios.

Para conocer esta tarea, miembros del jurado de España que escogieron este proyecto como ganador han visitado este viernes la despensa que esta plataforma tiene en Entrevías y han cooperado en el reparto de comidas al lado de los voluntarios del movimiento vecinal.

Específicamente, han participado las eurodiputadas Mónica Silvana (Partido Socialista) y Eugenia Rodríguez Palop (Unidas Podemos), aparte de Silvia Carrascal Domínguez, maestra universitaria y miembro del Observatorio Europeo de Análisis y Evaluación de la Desinformación, y Julia Fernández Arribas, presidente de la asociación juvenil Equipo Europa.