El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha denunciado que este verano se van a cerrar más de nueve mil seiscientos camas, dos mil setecientos más que el año pasado, y se paralizarán «miles» de consultas, pruebas diagnósticas y también intervenciones quirúrgicas en los centros de salud españoles pues «los diferentes servicios de salud procuran ahorrar dinero en vez de priorizar la atención sanitaria y cuidados de los pacientes y el conjunto de la ciudadanía».