Con el propósito de ampliar la capacidad diagnóstica del Sistema Nacional de Salud, este jueves empezarán a venderse en farmacias “auto-test” de antígenos del Covid-diecinueve al entrar en vigor la ley que deja a las farmacias suministrarlos. Esto supondrá que “el paciente se lo lleva a su casa y se lo hace allá merced al asesoramiento farmacéutico que se dará desde estos establecimientos”, conforme fuentes farmacéuticas.

Se debe matizar que estos profesionales sanitarios no están autorizados, de momento, a efectuar mismos el test, con lo que son los propios individuos los que deben hacerse la prueba, si de esta manera lo requieren.

Estas pruebas cuentan con un noventa y tres por ciento de confiabilidad

Esta ley por último se ha aprobado merced a la difusión y a la reivindicación de las instituciones farmacéuticas y, más específicamente, del Instituto de Farmacéuticos de la capital de España (COFM), puesto que se trata de un servicio que demandaba la sociedad desde hacía tiempo.

¿De qué forma marchan?

Pilar Varela Gallego, farmacéutica titular de La Latina Farmacia y vocal de Docencia y también Investigación del COFM, apunta que “la gente lleva meses pidiendo test de antígenos en las farmacias”. Desde este momento, van a poder adquirirse tanto de muestra nasal como de saliva. En los dos casos, el resultado va a poder conocerse a los quince minutos, más o menos.

En el caso del test nasal, la profesional apunta que el proceso es el que conocemos ahora: “Se introduce el hisopo por la parte delante de la nariz y, tras haberse limpiado anteriormente el agujero, se toma la muestra”.

En lo que se refiere a la confiabilidad de la prueba, bastantes personas vacilan sobre si una resulta más eficaz que otra. En este sentido, Varela asegura que las dos cuentan con una confiabilidad del noventa y tres por ciento, más o menos.

Ventajas y también inconvenientes

“El único inconveniente esencial acá es tomar bien la muestra y escoger el día para hacerse la prueba”, afirma la farmacéutica.

Varela advierte que a fin de que el resultado sea sincero, “desde que entras en contacto con un positivo, debes aguardar entre 3 y 5 días a fin de que, de ser positivo, el virus haya tenido tiempo de desarrollarse”. O sea, si no aguardamos este intervalo de tiempo, posiblemente nos hallemos frente a un “falso negativo” que más tarde podría resultar ser positivo, con lo que supone un peligro para toda la sociedad.

Además de esto, la vocal no ve ningún género de desventaja en la venta de esta clase de pruebas en las farmacias, si bien sí reconoce que “un profesional siempre y en toda circunstancia te va a tomar la muestra mejor y será saber con considerablemente más seguridad el día que debes hacértelo y de qué forma debes proceder”.

Y agrega que, en este sentido, “hay un mínimo de peligro de que el paciente no tome bien la muestra”. No obstante, explica que esta clase de test están diseñados en concreto a fin de que cualquier persona pueda hacerse adecuadamente la prueba, sin precisar ser personal sanitario.

En lo que se refiere a los ciudadanos consultados por este diario, si bien la mayor parte festeja esta medida asimismo hay quienes critican que sean mismos quienes deban pagar una cantidad, por muy pequeña que sea, para un test diagnóstico que debería efectuarse en el sistema público de Salud, conforme aseveran.

En lo que se refiere a los beneficios, una de las primordiales es que va a aumentar la cantidad de pruebas efectuadas, aparte de que las personas van a estar en todo instante aconsejadas por los profesionales farmacéuticos a fin de que sepan de qué manera efectuar el test, exactamente en qué instante y de qué manera actuar en el caso de que la prueba resulte positiva.

Por otra parte, la farmacéutica apunta que estos test son solo “pruebas predictivas”, con lo que, si se confirmarse el posible contagio, de manera inmediata “la persona debe aislarse y llamar a su hospital a fin de que un profesional le realice el debido test de antígenos o bien una prueba PCR para confirmar el diagnóstico”.

Además de esto, la vocal apunta que se prevé que el coste de estas pruebas de antígenos baje su costo, que por último fluctuará entre los 7 y diez euros, dependiendo, sobre todo, del distribuidor.