Our World, la primera emisión vía satélite

Our World, la primera emisión vía satélite

Hace poco más de cincuenta años que se vivió un instante histórico en TV que logró unir a catorce países del planeta en una transmisión que llamó a la hermandad entre los pueblos.

La final de la Champions, la Superbowl o bien los JJ. OO. son 3 ejemplos tradicionales de retransmisiones masivas de T.V. que llegan al mundo entero y que cuentan por cientos y cientos de millones su número de espectadores. El día de hoy nos semeja lo más normal, mas hace medio siglo la humanidad aún no había compartido un solo instante televisivo; este llegó el veinticinco de junio de mil novecientos sesenta y siete, data de la primera emisión vía satélite en riguroso directo y al mundo entero. A aquella vanguardista transmisión se la tituló Our World –nuestro mundo– y tiene una historia emocionante detrás.

Lo mejor de cada país para unirnos a todos

La década de los sesenta del siglo pasado fue una temporada que discurrió entre el optimismo más exacerbado y el fatalismo más absoluto: la Segunda Guerra Mundial era ya una pesadilla superada y la reconstrucción de Europa hacía a las naciones occidentales mirar con esperanza al futuro. Todo parecía posible en un instante en que las computadoras empezaban a probar su potencial al paso que la carrera espacial estaba en su máximo auge. Mas la sombra de la Guerra Fría y la posibilidad muy real de una guerra nuclear tenían al planeta en desequilibrio. Con lo que hubo alguien que decidió aprovechar la tecnología más renovadora para unir a toda la humanidad, Aubrey Singer, un productor de la BBC que logró un jalón tecnológico sin precedentes: retransmitir un programa en riguroso directo y para todo el planeta.

Our World movilizó a un equipo de diez mil profesionales cerca de todo el planeta y requirió el empleo de 4 satélites –un reto para la época–. El resultado fue un programa singular de 2 horas y media de duración en el que participaron catorce países, entre ellos España.

En un formato que el día de hoy nos recordaría mucho al de Eurovisión, cada país fue conectando en riguroso directo por medio de su T.V. pública y mostrando lo mejor que debía ofrecer: Italia enseñó a uno de sus cineastas de referencia, Franco Zeffirelli, mientras que rodaba una de sus películas; México mostro la cultura de su país a través del baile y el cante, el país nipón enseñaba de qué manera edificaba una línea de metro y España sacó pecho de su industria pesquera y mostró al genio Pablo Picasso.

Como Our World pretendía ser un instante festivo que uniera a todos y cada uno de los pueblos, los responsables de la transmisión –que habían pasado de la BBC a la European Broadcasting Union– pusieron dos reglas: el fragmento de cada país había de ser en riguroso directo y no se dejaba la aparición de políticos.

Incluso de este modo, hubo múltiples fragmentos que estuvieron marcados por la situación política mundial. El más importante de ellos fue la conexión con E.U., donde en ese instante se estaba festejando una conferencia de paz que tenía reunidos al presidente americano, Lyndon B. Johnson, y al primer ministro soviético, Alexei Kosygin.

Por buenísimas que fuesen las pretensiones de los promotores de la emisión, las tensiones entre el bloque marxista y el capitalista eran evidentes e inclusive unos poquitos días ya antes de la transmisión, la Unión Soviética, Polonia y otros tantos países del eje marxista decidieron anular su participación en el programa en queja por la recién iniciada Guerra de los 6 Días.

El nacimiento de los fenómenos globales

Como Our World nació como idea original de la BBC, la TV británica fue la responsable de cerrar la emisión y lo hizo por lo alto, con el estreno mundial de All you need is love, de The Beatles. Aquel instante supuso un genuino éxito para el conjunto de Liverpool, que situó a la canción entre lo más alto de las listas de hits de todo el planeta.

Este instante, que ha quedado para la historia de la música y la T.V., estuvo a puntito de no acontecer. A escasos días de la transmisión de Our World, el conjunto no había preparado nada original para su actuación y, en verdad, los líderes Paul y John se mostraban desganados con el proyecto. Por último y frente a la inminencia de la cita, fue Lennon quien se sacó de la chistera el himno al amor que el día de hoy conocemos.

Desde entonces, si hay que situar una data para el nacimiento de los fenómenos globales del pop, el veinticinco de junio de mil novecientos sesenta y siete sería una a tener muy en consideración. Se calcula que los espectadores totales de Our World pudieron llegar hasta los setecientos millones de espectadores, un número que el día de hoy solo asociamos a las grandes citas con las que empezaba este documental.

¿Qué es lo siguiente?

Semeja que los logros técnicos en materia de transmisión son cosa del pasado y es verdad que en nuestro planeta quedan pocos desafíos a este respecto, mas la nueva carrera espacial que pronto nos puede llevar a Marte podría ser el comienzo para otra transmisión histórica. ¿Para en qué momento un Our Worlds?

Más información en el weblog de Caixabank

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