Por MDO/E.P.

Los ayuntamientos madrileños de Becerril de la Sierra y San Martín de Valdeiglesias han logrado el peor resultado de la zona en lo que se refiere a la consecución del Objetivo de Desarrollo Sustentable (ODS) de Fin de la Pobreza, conforme se desprende del informe ‘Los ayuntamientos de la Comunidad de la villa de Madrid y la Agenda dos mil treinta. Diagnóstico sobre su grado de aplicación’, que es parte del proyecto ‘Hacia la consolidación de urbes inclusivas, un reto para Madrid’.

Para el estudio, elaborado por Raffaele Sisto y Javier Benayas del Chopo, se han elegido ciento cuatro indicadores relacionados y agrupados en todos y cada uno de ellos de los diecisiete ODS. Se han empleado los datos más recientes libres de fuentes oficiales «afianzadas y publicadas».

De este modo, para examinar este primer objetivo de Fin de la Pobreza, se han usado los indicadores de Gasto en Servicios de Promoción Social, Tasa de Población en Pobreza Alta, Tasa de Pobreza Infantil y Tasa de Población en Peligro de Pobreza.

Tampoco consiguen buenos resultados Collado Mediano, Coslada y Hoyo de Manzanares con relación a el segundo ODS, Apetito Cero. Se han tenido en cuenta para esta medición indicadores como Tasa de empleados en Agricultura, Proporción de establecimientos agrarios, explotaciones agrarias y forestales, y Paro agrícola.

En el quinto Objetivo de Desarrollo Sustentable, Igualdad de Género, es Humanes de la capital de España el ayuntamiento de la zona que peor dato consigue en función de los índices analizados. Por otro lado, la enorme mayoría de los ayuntamientos suspenden en la meta número trece, Acción por el Tiempo. Los resultados de la evaluación dependen de la disponibilidad de datos actualizados, que para ciertos ODS, como es el caso del trece, no siempre y en toda circunstancia están libres a nivel municipal.

Entre ellos hay más de una treinta, como Algete, Arroyomolinos, Brunete, Chinchón, Coslada, El Boalo, Griñón, Miraflores de la Sierra, Móstoles o bien Villarejo de Salvanés. Por el contrario, la capital de España capital consigue buena puntuación en la consecución de tal ODS.

En general, con los últimos datos con los que se cuenta para el total de los ayuntamientos, los ODS con mejores resultados serían el tres (salud y bienestar), el seis (agua y saneamiento), y el dieciseis (paz, justicia y también instituciones sólidas).

Se recoge en el informe la posibilidad de que la crisis del Covid-diecinueve se refleje de forma evidente en futuras evaluaciones de ODS como el 1, el tres o bien el ocho (Trabajo Aceptable y Desarrollo Económico), referentes a la coyuntura económica, la salud y el uso, y tal vez no tan evidente en otros objetivos.

Benayas, autor del informe y catedrático de Ecología en la Universidad Autónoma, ha precisado que con este estudio «no se quiere hacer una evaluación de la política municipal, pues es una labor de toda la sociedad, instituciones públicas y privadas, empresas privadas y las competencias municipales en ciertos ODS son pequeñísimas». «No proponemos esto como un grado de evaluación de esas políticas municipales sino más bien como una foto que los deje avanzar. Son desafíos comunes y debemos lograrlos al llegar a cumplir entre todos estos objetivos», ha manifestado ahora.

Asimismo ha participado en la presentación del informe el concejal de Internacionalización del Municipio de la villa de Madrid, Santiago Saura, quien ha puesto el foco en «los desafíos» que tiene ahora la capital, como el acceso a la residencia o bien terminar con la desigualdad.

Desde la Red De España para el Desarrollo Sustentable (REDS), Leire Pajín ha señalado que «la interdependencia de los territorios se ha desvanecido con la crisis del Covid», con lo que ve precisa una «mirada trasversal a sabiendas de que solo se avanza en contenidos tan claros si se avanza en participación o bien urbes inclusivas y en paz si se avanza en otros ODS». «No podemos abordar esto en compartimentos estancos, y sí de forma trasversal», ha reiterado a renglón seguido.

Además de esto, ha señalado que «la Agenda dos mil treinta es un acuerdo generacional, pues corresponde tomar resoluciones». «El día de hoy sabemos bien cuáles son los límites y recursos del planeta. No es coincidencia que sean los más jóvenes quienes reclamen esa apuesta por la sostenibilidad», ha indicado, para incorporar ahora que es preciso proseguir sensibilizando sobre la Agenda dos mil treinta.