La manifestación del Día Internacional del Trabajador ha estado marcada por las próximas elecciones autonómicas de la Comunidad de la capital de España. A lo largo de la marcha, en la que los sindicatos han pedido frenar a la «extrema derecha», se han podido ver hasta a 7 ministro del Gobierno Central, entre ellas la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, transformándose de esta manera en la primera ministra de esta rama que asiste en la marcha mientras que ocupa el cargo.

la Delegación de Gobierno ha limitado su participación a mil personas, lejos de los tres mil que solicitaban las organizaciones sindicales, mas entre los asistentes asimismo se ha podido ver al aspirante del Partido Socialista Obrero Español a la presidencia de la Comunidad de la capital española, Ángel Gabilondo, a la aspirante de Más la villa de Madrid, Mónica Garcia, y al aspirante de Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

La marcha convocada por Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores, dirigida por sus secretarios generales, Pepe Álvarez y Unai Sueco, respectivamente, ha empezado a las doce horas y ha discurrido desde la Plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol, donde ha tenido sitio el acto final, a donde de manera previsible asistirán miembros de partidos.

El leimotiv de la convocatoria del año vigente es ‘Ahora toca cumplir. Un país en deuda con su gente trabajadora’, que recoge los 2 objetivos esenciales de la movilización: el reconocimiento y homenaje a los trabajadores de los campos esenciales a lo largo de la pandemia y la demanda de contestación a reivindicaciones esenciales como son la derogación de las reformas laborales, la derogación de la reforma de pensiones de dos mil trece, la revalorización del Sueldo Mínimo Interprofesional para dos mil veintiuno, y la restauración de los servicios públicos.

Conforme han confirmado las dos centrales sindicales, en este primero de mayo se debe poner en valor el planeta del trabajo y hacer un reconocimiento explícito a todo el mundo trabajadoras que han formado una parte de los servicios esenciales, «que en un instante tan complicado y en la mitad de una plaga de contagios, han estado al frente».

Para las dos organizaciones sindicales, es indispensable que el Gobierno ponga en marcha «de forma urgente» su agenda social pendiente y comprometida. Esto, desde su opinión, pasa por «poner primeramente a las personas en las políticas de reconstrucción del país». Por esta razón, ven urgente concluir la negociación de las materias que quedaron pendiente con la llegada de la pandemia, como son la derogación de la reforma laboral, poner punto y final a la dualidad del mercado de trabajo o bien recobrar la ultraactividad de los convenios.

Mas asimismo ven preciso poner coto a la temporalidad, negociar las medidas de flexibilidad interna frente al despido, apostar por un modelo público de pensiones y derogar la reforma del Partido Popular de dos mil trece, progresar las posibilidades por desempleo o bien renovar las políticas activas de empleo.