Los jóvenes tienen que sobreendeudarse si desean independizarse, conforme una investigación

Los jóvenes tienen que sobreendeudarse si desean independizarse, conforme una investigación

Por MDO/E.P.

La Comunidad de la capital española encabeza el ranking nacional de jóvenes independizados a fines de dos mil diecinueve en residencias de alquiler, conforme la última edición Observatorio de Emancipación Juvenil (OBJOVEM), pertinente al segundo semestre de dos mil diecinueve, que recoge un análisis de la situación de este colectivo en los comienzos de la crisis de la Covid-diecinueve.

El informe, dado a conocer en el marco del Día de la Juventud, asimismo lanza que el costo de acceso de alquiler y la adquisición de una residencia libre para una persona joven asalariada en la zona madrileña es de las más altas del país (ochenta y tres con ocho por ciento), solo bajo Baleares (ochenta y nueve con tres por ciento).

Respecto a la tasa de emancipación residencial entre los dieciseis y veintinueve años, la zona se posiciona como la segunda más alta del país con un veinte con seis por ciento. Esto podría deberse a que la Comunidad de la capital española es «receptora neta de población joven proveniente de España y del extranjero, acentuando los procesos emancipatorios».

En lo que se refiere a la participación activa en el mercado de trabajo es superior al conjunto estatal y, entre las personas jóvenes que cuentan con un empleo, se ha producido cierto incremento del sueldo medio, que se ubica en 13.438,44 euros netos anuales y es el más alto del país. En consonancia, el peligro de sufrir pobreza o bien exclusión social es algo menor a la media estatal.

Sin embargo, el documento desprende que «ni en el caso de una persona joven asalariada, ni con los ingresos de un hogar joven es posible poder independizarse sin exceder el umbral de sobreendeudamiento. Por servirnos de un ejemplo, para poder hacer en frente de la mensualidad del alquiler sería preciso destinar la totalidad del sueldo (ciento cinco por ciento del importe percibido)».

Datos a nivel nacional

Solo el dieciocho con siete por ciento de los jóvenes españoles se habían independizado a fines de dos mil diecinueve, 0,3 puntos porcentuales menos respecto al año precedente. El informe refleja asimismo que la población de entre treinta y treinta y cuatro años ha experimentado una caída de dos,6 puntos porcentuales en la tasa de emancipación, pasando del setenta y uno con ocho por ciento en dos mil dieciocho al sesenta y nueve con dos por ciento hoy en día.

Dependiendo del sexo, la mayor diferencia en lo que se refiere a las trayectorias de emancipación se halla en la creación de hogares unipersonales, puesto que en el caso de los hombres es del veintitres con ocho por ciento frente al doce con nueve por ciento en el caso de las mujeres jóvenes, más tendentes a independizarse así como otras personas.

El estudio agrega que una de cada 5 personas jóvenes que trabajan se hallaba bajo riesgo de pobreza y exclusión social conforme la tasa AROPE, lo que las transforma en el colectivo de personas trabajadoras para el que, con diferencia, el uso no supone una fuente de estabilidad a nivel económico y bienestar.

Además de esto, el informe precisa que, de las personas jóvenes que cerraron el año dos mil diecinueve con un empleo, un cincuenta y 5 con cuatro por ciento lo hizo en puestos temporales. También, las cantidades señalan que, en una gran parte del territorio, cualquier modalidad de emancipación para una persona joven supone sobreendeudarse, o sea, dedicar más de un treinta por ciento de sus ingresos a la residencia.

Por otra parte, el informe refleja que, en dos mil diecinueve, un ocho con uno por ciento de la población joven de España radica en una provincia diferente a la de nacimiento, una práctica que se acentúa con la edad, puesto que en el caso de la población de entre dieciseis y veinticuatro años sucede en un seis con siete por ciento, aumenta entre el conjunto de entre veinticinco y veintinueve años (diez,4 por ciento) y un cuarto (veinticinco,1 por ciento) de la población entre treinta y treinta y cuatro años se ha establecido en otra provincia.

En las provincias de Castilla y León (dieciseis,2 por ciento), Ceuta y Melilla (dieciseis,2 por ciento), Castilla-La Mácula (catorce con uno por ciento) o bien Extremadura (doce con dos por ciento) hay un mayor volumen de población joven que radica en provincias diferentes a las de nacimiento, mostrando una mayor probabilidad de empezar proyectos migratorios. Por otra parte, dos de cada diez jóvenes residentes en España (el veinte con ocho por ciento ) nacieron en el extranjero.

Estas y otras peculiaridades describen a una juventud precaria que, conforme señalan las últimas tendencias, es el colectivo de mayor vulnerabilidad social y económica de cara a esta nueva crisis.

Asegurar el sistema de juventud

Por todo ello, el Consejo de la Juventud de España, con el apoyo de los Consejos de la Juventud territoriales, ha hecho público un manifiesto en el Día Internacional de la Juventud instando a los poderes públicos a asegurar el sistema de juventud.

Para esto demandan unas condiciones socioeconómicas dignas, basadas en un empleo de calidad, unas políticas de juventud trasversales que cuenten con profesionales de juventud y aseguren la participación y la voz de las personas jóvenes en los espacios de toma de resoluciones, robusteciendo el ocio, el tiempo libre y el tejido asociativo juvenil.

Estas demandas de las personas jóvenes, que se articulan por medio de los Consejos, afectan a todos y cada uno de los estamentos de la administración pública y tienen como objetivo global que las personas jóvenes no sean solo consideradas como una inversión de futuro, sino más bien como sujetos de derecho en el presente.

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