Por MDO/E.P.

Las viviendas de mayores suprimen la sectorización de los centros, se recomienda que no efectúen cribados periódicos antiCovid y los usuarios pueden quitarse la mascarilla, mas no así los trabajadores y visitantes cuando estén en zonas compartidas.

Así consta en la Guía de Medidas en centros residenciales para las personas mayores elaborada por la Comunidad de la capital de España en base al R. D. 286/2022, de diecinueve de abril.

Al lado de lo dicho, el aspecto más relevantes de este documento es que ya no es obligatoria la cuarentena de los contactos estrechos de casos confirmados y se establece un periodo de 5 días de aislamiento en los casos confirmados asintomáticos o con síntomas leves, siempre y cuando, al terminar los 5 días, la persona esté asintomática y hayan transcurrido veinticuatro horas tras la resolución de los síntomas.

En los residentes ya no es preciso la realización de prueba diagnóstica para proceder a concluir el aislamiento. Para aquellas personas con enfermedad grave o inmunosupresión, el periodo de aislamiento se amoldará dependiendo del curso clínico.

En el caso de los residentes positivos en los que por nosología cognitiva no se pueda asegurar el cumplimiento de las medidas de protección (mascarilla, distancia de seguridad) y no puedan efectuar aislamiento en sus habitaciones, se aconseja que efectúen vida en agrupaciones en espacios observados.

Salud Pública va a poder establecer actuaciones auxiliares de aislamiento y control con respecto al manejo de contactos estrechos y de casos confirmados cuando así lo considere preciso tratándose de campos frágiles.

Sectorización

Al haberse cambiado la gravedad de los perjudicados por los brotes, ya no es precisa la sectorización en zonas rojas, amarillas y verdes, pudiendo aislarse a los residentes en sus habitaciones. Solo se propondrá sectorizar, siguiendo las indicaciones de Salud Pública, cuando las peculiaridades de los residentes así lo requieran, por servirnos de un ejemplo, cuando presenten demencia y sea imposible sostener las medidas de distancia social, mascarilla, etc.

Además de esto, los centros ya no van a estar obligados a pedir autorización para la ocupación del cien por ciento de las plazas, como hasta el momento.

Personal

El personal en el que se confirme la infección no asistirá a su centro de trabajo a lo largo de los primeros 5 días desde el principio de los síntomas (o de la data de diagnóstico en el caso de personas asintomáticas).

Pasado este tiempo, y siempre y cuando hayan trascurrido veinticuatro horas de la desaparición de los síntomas, al personal que tiene contacto directo con los residentes se le efectuará una prueba de antígeno y, si el resultado es negativo, va a poder regresar a incorporarse a su sitio de trabajo. Si el resultado es positivo se va a poder reiterar la prueba cada veinticuatro horas. El resto del personal se va a poder añadir desde el quinto día si han desaparecido los síntomas.

En el caso de brote, se notificará a Salud Pública del Área, UAR y Geriatría del centro de salud de referencia y se comunicará en la plataforma ISDR, no siendo preciso informar a la Dirección General de Coordinación Asociado-Sanitaria ni a la Dirección General de Atención al Mayor y a la Dependencia.

En este sentido, ya no preciso que los centros registren los resultados de los test antigénicos por medio de la plataforma de HealthConnect.

Salidas y vuelta de vacaciones

No existen ya restricciones a las salidas del centro a los residentes (vacunados o no vacunados), incluyendo las salidas de fin de semana o vacaciones, aunque en estas últimas (siempre y cuando superen los catorce días) es conveniente aportar una prueba diagnóstica.

El encargado de esta prueba va a ser el Servicio de Prevención de Peligros Laborales del propio centro (en el caso de los trabajadores) o Atención Primaria o el propio centro (en el caso de los residentes).

Los residentes que regresen al centro tras ingreso hospitalario es conveniente que aporten una prueba si la estancia fuera de la vivienda ha sido superior a los catorce días. Caso de que un nuevo residente ingrese en el centro asimismo es conveniente que se realice una prueba a su llegada o en las setenta y dos horas precedentes.

Residentes

La Guía recuerda que las visitas de los familiares son enormemente ventajosas para los mayores que viven en los centros residenciales. Por lo tanto, con carácter general, el régimen de visitas y salidas de los residentes que no están en aislamiento o cuarentena se sostendrá con normalidad, aunque, dependiendo de la situación epidemiológica y la estructura de cada centro, van a poder adoptarse otras medidas por los responsables de Salud Pública.

Se favorecerán las visitas en el exterior en el caso de contar con las infraestructuras precisas y si la situación clínica y la climatología lo dejan. Los visitantes quedan obligados al uso de mascarillas.

No se debe asistir al centro como acompañante, visita o voluntario con sospecha, síntomas infección activa por Covid, como aquellas personas que se hayan efectuado una prueba y estén aguardando resultados.

No obstante, no debe haber restricciones a las visitas en los centros de mayores tanto en el número como en la duración de exactamente las mismas (salvo si el centro tiene un brote, como se explica más adelante), manteniéndose los horarios que existían ya antes de la pandemia.

El número máximo de visitantes que pueden asistir a la vez a ver a su familiar/residente prosigue siendo de dos personas, salvo cuando ciertos visitantes precise ayuda para la movilidad en tal caso va a poder ser de tres personas. Esto incluye la posibilidad de que puedan participar en la visita menores, aunque como norma no se aconseja que asistan personas no vacunadas a los centros.

Zonas comunes

Los geriátricos deben organizar las entradas a las zonas de visitas a fin de que no se supere la ocupación máxima de exactamente las mismas (estimada en una tercera parte de los metros cuadrados para sostener la distancia de seguridad), a fin de facilitar que se sostenga el derecho de todos y cada uno de los familiares a la visita.

Se dejan las visitas en interiores, en las zonas que los centros hayan habilitado para las visitas, en todo instante y para todos y cada uno de los residentes, con independencia de si están vacunados o no.

En ausencia de brote en el centro las visitas deben desarrollarse con normalidad, incluyendo las visitas en las habitaciones de los residentes, aunque se deben respetar los circuitos establecidos en las instalaciones para facilitar el flujo de visitantes en el centro, eludiendo concentraciones en los espacios no habilitados para las visitas.

Las visitas a residentes que comparten habitación van a poder efectuarse en exactamente la misma aunque el compañero de cuarto no habrá de estar presente a lo largo de la visita y esto sin perjuicio de la necesidad de contar con su autorización (del residente o sus familiares en el caso de incapacidad) para el acceso a espacio compartido tan íntimo.

Recomendaciones generales

Con la evidencia a nivel científico libre actualmente, la Comunidad no considera precisa la pulverización extendida para la limpieza de superficies con soluciones asépticas.

Además, si bien el número de casos graves se ha reducido significativamente con la vacunación los centros deben proseguir disponiendo de stock de material de protección y efectuar periódicamente revisión de los planes de contingencia y proseguir con la capacitación de los trabajadores en el manejo de exactamente los mismos.

Por otra parte, los visitantes han de ser valorados a su llegada al centro y se debe prohibir la visita si presentan síntomas de Covid. No existe obligación de recoger datos de salud, como temperatura u otros. En cualquier caso, los registros de visitas van a ser resolución de cada centro.