Por MDO/E.P.

El encargado del Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social, Pepe Aniorte, ha explicado en la sesión del Pleno del Municipio de la capital de España que se marcha a acrecentar la protección a las familias con hijos menores de dieciocho años en todas y cada una de las ayudas sociales, entre aquéllas que se halla la Tarjeta Familias. Para esto, este mes de mayo se firmará una nueva instrucción que establece que, en el momento de calcular el número de miembros de la unidad familiar, cada hijo va a estar bonificado con un cincuenta por ciento, contando como uno con cinco adultos en lugar de uno con tres como sucede hoy en día. Este cálculo afecta a la renta por cabeza de la familia, que por su parte es la base para la cuantía de las ayudas.

El cálculo para la valoración de las posibilidades económicas se efectúa dependiendo de la renta anual y mensual dividida por el número de miembros de la unidad familiar, computando cada uno de ellos de ellos como uno si son adultos y, desde esta instrucción, como uno con cinco cada menor. Los hogares unipersonales asimismo computarán con un peso de uno con cinco. De esta manera, por poner un ejemplo, una familia monoparental con 2 hijos contaría como una unidad de 4 miembros adultos. Al dividir la renta total entre un mayor número de miembros, la renta por cabeza es menor, lo que supone que van a recibir una ayuda superior.

Un informe del ocho de abril de dos mil veintiuno sobre la implementación y resultados de la Tarjeta Familias resalta que las ayudas que encauzan las tarjetas llegan a los nuevos perfiles de personas vulnerables: hogares formados por familias con hijos donde la edad media de los titulares es de cuarenta y dos años, con menores a cargo (setenta por ciento de las peticiones), sobre todo monoparentales (treinta y seis con dos por ciento) y con un nivel alto de vulnerabilidad residencial (solo el ocho por ciento de los adjudicatarios es dueño de su residencia).

El anuncio se ha producido en el discute de una propuesta presentada por Más la villa de Madrid para la puesta en marcha inmediata en todos y cada distrito de una Mesa de Urgencia Social y Alimenticia, dirigida por los Servicios Sociales y con participación de las despensas solidarias y otras entidades como interlocutores válidos y en condiciones simétricas como mecanismo de planificación y organización racional de las diferentes ideas de apoyo a vecinas y vecinos. La iniciativa no ha salido adelante.

El concejal de Más la villa de Madrid Javier Barbero ha buscado en el Pleno de Cibeles un reconocimiento institucional a la tarea vecinal que da contestación a las colas del apetito, concretado en la facilitación de su tarea solidaria con medios materiales, diálogo, interlocución y reconocimiento rutinario». El edil ha recordado en el Pleno que en el mes de agosto de dos mil veinte se prometieron veintisiete tarjetas familias para abordar la crisis mas «a cinco de abril, en palabras del encargado Aniorte, se habían entregado tres mil ciento diecisiete, solo un once por ciento».

Las colas del apetito siguen

Tras recalcar que el trabajo de los profesionales de los Servicios Sociales en toda esta crisis «es ejemplar» y sin obviar que el Municipio «ha aumentado en la pandemia el número de trabajadores sociales y la financiación para abordar la crisis social existente», el edil ha alertado de que prosiguen existiendo las colas del apetito. Con la mayor parte de estos colectivos «no existen convenios de cooperación desde el Municipio» y sí «derivaciones desde los Servicios Sociales a estas despensas, en ocasiones con informe explícito de derivación y, en otras, con facilitación del contacto para pedir la ayuda, desde el reconocimiento de la situación de exclusión social o bien alimenticia percibida».

Aniorte, por su lado, ha protegido que las Tarjetas Familias han traído «dignidad y autonomía», una iniciativa que se incorpora a las doscientos setenta ayudas de nutrición, un dieciseis por ciento más que en meses afines de años precedentes. El encargado, que ha hecho un aducido en favor de los trabajadores sociales «por el hecho de que se han dejado la piel», ha demandado a Barbero «que no intente confrontar» al Gobierno con las asociaciones pues siempre y en todo momento «agradecerán a todos y cada uno de los vecinos por volcarse con sus convecinos en esta crisis». «Juegan a cuanto peor, mejor», ha lamentado.

La concejal de Vox Arancha Pelo ha avalado ayudas a las asociaciones por la parte del Municipio frente a la «tarea excepcional» que hacen «toda vez que no vayan a abonar gastos de estructura ni salarios». Por su lado, la socialista Emilia Martínez ha recordado que el Partido Socialista ya presentó esas mesas en las negociaciones anteriores a los Pactos de la Villa «mas el Gobierno las rechazó fuera de los focos mediáticos». «Dejen (a Aniorte) de usar de forma maniquea a los trabajadores sociales y tienda la mano y abra la vía del diálogo y del reconocimiento a estas asociaciones», ha instado.