Activista y vecino de Orcasitas desde mil novecientos cincuenta y seis. De distrito. Concejal en el Municipio de la villa de Madrid por Más Madrid”, esta es la descripción que Felix López – Rey muestra en su cuenta primordial de Twitter. Como bien destaca, de distrito, en concreto de su distrito, Orcasitas. Sitio que ha tomado por título su primer libro, Orcasitas. Memorias vinculantes de un distrito y que ha salido últimamente de la imprenta merced a la ayuda del cronista Javier Leralta.

“Tenía una necesidad desde hace muchos de hacer este libro. Son más de cincuenta años que he vivido para esto”, le ha contado el edil a Constantino Mediavilla, presidente editor de Madridiario y Diariocrítico. Entre sus más de quinientos páginas recoge «la otra historia de la capital española, la de sus distritos» desde sus experiencias como activista en tanto que asegura que sin ellos y su lucha incesante todo hubiese sido muy, muy diferente puesto que “fuimos el azote de las administraciones”.

A los setenta y dos años, el concejal de Más la villa de Madrid, que lo fue de IU entre mil novecientos ochenta y siete y mil novecientos noventa y nueve, prosigue viviendo a pie de calle charlando y escuchando a sus vecinos, “desde el instante en que conocí la injusticia desde chico no he parado”, asegura. Las memorias que narra en este libro se remontan a los inicios de su lucha a golpe de megáfono, pasando asimismo por el régimen franquista, “donde nos jugábamos la vida”, afirma con templanza.

De esta temporada, el político de Orcasitas, jamás va a olvidar cuando “por las noches en la chabola debía mudar el sentido de la cuna de mi hijo por si acaso rompían el cristal de la ventana y le daban un palo”, narra al Cronista de la Villa en la Terraza de Gran Vía, de forma telemática esta vez.

Experiencias que recogen muchas datas, nombres y también historias, y Félix tiene claro que no hubiese sido posible plasmarlas todas y cada una en papel sin la ayuda de “un cronista como Javier Leralt, un tío que ha natural de Carabanchel y que vive en Villaverde Alto. Este libro hubiera sido realmente difícil de redactar, si verdaderamente no has tenido experiencias y no te empapas” comprueba. Manuela Carmena, exalcaldesa de la villa de Madrid, es el otro punto de apoyo de este lanzamiento, “fue la que inventó este proyecto de Imprime tu vida, que empezó conmigo y prosiguió con Gabriel Rosón, un excura de Palomeras y seguía con Matías, un taxista de Madrid”.

El proceso final que ha visto ahora la luz, tiene más de un año de trabajo a sus espaldas y también infinitas horas de convivencia entre Javier y Felix. El edil asevera con tristeza que este proyecto empezado por la alcade de Más la capital de España ya no prosiga su curso puesto que “el actual equipo de Gobierno ha pensado otra cosa y ha tirado por la calle del medio”, narra Félix.

En este sentido, el concejal estima que la relación entre el presente Consistorio de la capital y los movimientos vecinales “es una pena”. Echando la vista atrás, estima que todo era muy diferente en la temporada de Juan de Arespacochaga, regidor de la villa de Madrid desde mil novecientos setenta y seis hasta mil novecientos setenta y ocho, “aún estando en las antípodas ideológicamente, fue el primer regidor que se fajó con nosotros, con las asociaciones de vecinos y fue una relación cordialisima”, explica.

A el interrogante por la parte de Constantino de si piensa que la revolución de los distritos sigue o bien está muerto, el concejal no titubea: “Fallecer jamás”. No obstante, asegura que es una realidad -en nuestros días- que “lo único que hacen las administraciones es ponerte zancadillas”. Para él, que vivió en la cuna de las asociaciones vecinales desde el principio de su lucha, estas entidades son imprescindibles: “Si no existiesen, habría que inventarlas. Lo que hemos hecho ha sido humanizar la vida de los distritos”.

El libro de López-Rey es la historia de la lucha vecinal de Orcasitas, “más que un barrio” mediante las palabras de “más que un luchador, un hombre persuadido de lo que había que hacer aun entrado en ese barro”, en palabras de Constantino Mediavilla.