El drama de familias que han quedado en la calle por la pandemia, tras perder su trabajo y su casa, agrega ahora otro inconveniente en España: unas deudas fiscales que no pueden abonar quienes no tienen ni para adquirir comida.

El presidente de la ong Fundación Madrina, Conrado Jiménez explica la situación de estas personas, rodeado de voluntarios que prestan a esta ayuda en una pequeña carpa en la calle que acoge unas mesas, donde se concentran personas que aguardan su turno en una fila paralela a otra: la cola del apetito, como se conoce en España al reparto de comida sin coste para gente necesitada.

El caso de Matilde, que lleva desde dos mil tres en España, es el de otros muchos: la Hacienda de España la demanda unos impuestos que no puede abonar. Hasta el treinta de junio hay que tributar por lo ingresado en dos mil veinte, mas muchos impositores reciben bocetos de su declaración fiscal que salen a abonar cuando realmente están en su derecho a que les devuelvan dinero por una serie de desgravaciones fiscales que, no obstante, no figuran en ese documento.