La Comunidad de la capital de España anunció a inicios de febrero que había concluido la fase de instalación y despliegue de la fibra óptica en los setenta y ocho ayuntamientos de la zona que cuentan con una población inferior a los dos mil quinientos habitantes y se hallan bajo riesgo de despoblación. Fue la propia presidente de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, la que efectuó el anuncio en un acto en la Real Casa de Correos en el que se mostró comprometida “con el inconveniente de la despoblación” que padecen hasta ochenta habitantes en estos ayuntamientos madrileños. No obstante, la realidad se muestra distanciada de lo que anunció la presidente.

Como denuncian alcaldes de diferente signo político, la fibra óptica no ha llegado a la totalidad de ayuntamientos y, en ciertos casos, el despliegue de la fibra ha alcanzado solo ciertas zonas del pueblo. Es el caso de Estremera, una población de mil doscientos habitantes donde la fibra ha llegado al ayuntamiento, mas no a su totalidad: “Ni mucho menos”, demanda su alcade y miembro del Partido Socialista Carmen Sánchez. En el casco urbano alcanzan conexión mas en las zonas más distanciadas no llega la fibra óptica.

En suma, Sánchez calcula que la realidad del anuncio de Ayuso llega solo al cincuenta por ciento de la población. La otra mitad del ayuntamiento padece, además de esto, muchos cortes de luz y la caída de la red debido, entre otras muchas cosas, y conforme la alcade, al trabajo a distancia. Esta es una de las razones con lo que critica el acto de Ayuso: “Lo deberían haber hecho cuando todos y cada uno de los ayuntamientos dispongamos de ello y además de esto en su totalidad, no solo en ciertas áreas”.

Desde Piñuecar – con ciento setenta y nueve habitantes-, no obstante, rebajan el tono contra Ayuso. Fuentes de la Alcaldía, a cargo del PP, charlan de que hay fibra en “prácticamente” todo el pueblo. Aseguran que trabajan hoy día en la instalación de cajetines y demanda que han estado “mes y medio sin teléfono y sin Internet en el propio Municipio. Ahora, con la llegada de la fibra anunciada por la Comunidad de la villa de Madrid, el inconveniente que brotó tras el hurto de cable semeja que se ha solucionado: “Hemos debido aguardar hasta el momento en que ha llegado la fibra por el hecho de que no nos daban soluciones”.

«Alguna compañía encargada del despliegue no lo hace de forma perfecta»

Mas su compañero de partido y regidor de Lozoyuela – con mil trescientos habitantes-, Francisco Díaz Rodríguez, desmiente las acusaciones que se vierten sobre el acto en el que Ayuso anunció la puesta en marcha de una medida que figuraba encima de la mesa desde dos mil diecinueve, cuando desde el Gobierno regional aseguraron que el setenta y cinco por ciento de los setenta y siete ayuntamientos madrileños que padecen más despoblación tendrían wi-fi y fibra óptica ya antes de dos mil veinte. Díaz Rodríguez estima que “no es que no sea cierto lo que se ha vendido en el acto sino ciertos ayuntamientos tenemos en común que la compañía de telefonía encargada del despliegue de la fibra no lo hace de forma óptima”.

Un «déficit puntual»

Esta es la razón que esgrimen desde la Consejería de Residencia y Administración Local para justificar que ciertas zonas de la Comunidad prosigan sin contar con fibra óptica, si bien remarcan que los setenta y ocho ayuntamientos tienen ya desplegada la instalación. En suma son 3 las compañías a las que se les adjudicó el despliegue de la línea por la parte del Ministerio de Fomento: Movistar, Orange y Más Móvil. Es solo en los pueblos donde desplegó la fibra Más móvil “donde hay un déficit puntual”, con lo que desde la Consejería apuntan que están ordenados las operadoras con los municipios perjudicados para solventar esta situación.

Exactamente las mismas fuentes apuntan a Madridiario que desde la Consejería se notificó a los alcaldes de la «peculiaridad del acto» y se estableció con aquellos municipios «que no estuvieran bajo la tutela de Telefónica que se haría otro acto en su ayuntamiento con la operadora que corresponda en todos y cada caso». Y añaden: «Se invitó a todos por el hecho de que el proyecto es común por la parte de la Comunidad de la villa de Madrid y de los Fondos Europeos independientemente de la operadora que ejecuta la llegada de la fibra».

Díaz Rodríguez asevera que si bien Movistar da servicio al cien por 100 de los abonados en Sieteiglesias y las Navas, pertenecientes al mismo ayuntamiento de Lozoyuela, la verdad es que en este último no ocurre lo mismo pues tiene asignada la compañía Más Móvil. Mas si bien asegura que “el servicio ya se está sirviendo a todos y cada uno de los abonados”, reconoce que todavía quedan ciertas zonas “descolgadas” y que lo van a ir arreglando a lo largo del año.

Si bien habría que tomar en consideración la situación “curiosa” de ciertas zonas de la montaña madrileña. Es el caso de una urbanización de Lozoyuela en la que viven, conforme el regidor, 4 familias y que se halla a dos con cinco quilómetros del casco urbano, con lo que no se sitúa en el propio ayuntamiento. Es por esta razón con lo que piensa que para la compañía encargada de desplegar la fibra en esas zonas “ es posible que no sea rentable la instalación”. Incluso de este modo, avisa: “Desde el Municipio lo vamos a pelear”.

Desde la Consejería sí que reconocen que las «faltas» que apuntan los alcaldes asimismo se deben a que queda pendiente la ramificación de la fibra «en alguna urbanización o bien punto determinado, si bien el despliegue como tal se ha realizado». En el momento en que se ha desplegado, explican, ha de ser el Consistorio de cada ayuntamiento el que decida y planifique los lugares a los que llega la fibra «en función de las necesidades» de la población, entre otras muchas cosas.

Solo se ha hecho en el casco viejo, «donde hay pocos vecinos y son mayores»

En Valdelaguna, una población de novecientos habitantes, se ha desplegado, conforme su regidor Pablo Morate, del PP, entre un 5 y un 8 por ciento , si bien estudian como hacer a fin de que llegue a la totalidad de un ayuntamiento que depende de la instalación que desarrolle Más Móvil y que, de momento, lo ha hecho «de forma deficiente». El regidor demanda que hasta el instante solo se ha hecho en el casco viejo, «donde hay pocos vecinos y son mayores».

Ahora se desarrolla una segunda fase para alargar la instalación mas está parada pues Movistar debe dar permiso a fin de que se utilicen unos postes específicos. Incluso de esta forma, Morate demanda que el proyecto «no ha sido suficiente o bien está dotado con poquísimo dinero», lo que ha provocado que el Consistorio, entre otras muchas cosas, haya debido tapar zanjas o bien hayan recibido cajas vacías.

Trabas burocráticas

Mas el regidor de El Atazar, Juan Pablo Joven García, del Partido Socialista, demanda que el inconveniente no es solo de Más Móvil ni de las compañías de telefonía sino el hecho de que en su ayuntamiento no exista despliegue de fibra óptica se debe “a las trabas burocráticas y lentitud en la tramitación de las autorizaciones que la Comunidad de la villa de Madrid debe otorgar» a fin de que Telefónica pueda ejecutar el despliegue.

Conforme cuenta en charla con Madridiario, su ayuntamiento sostiene una conexión a la red de la línea de ADSL con una central del año dos mil dos “que hace realmente difícil la conexión a Internet no solo por su velocidad sino más bien por los repetidos cortes que en ocasiones nos ha dejado días sin comunicación”.

El regidor de este pequeño ayuntamiento de noventa y tres habitantes espera que este año empiecen las obras a fin de que la fibra óptica llegue a El Atazar, si bien “duda mucho” que sea en las datas previstas (ya antes del treinta de junio) pues, conforme afirma, todavía falta el pertinente permiso del Estado con el informe de Medio Entorno de la Comunidad de la capital española.

El inconveniente es que a fin de que llegue la conexión de fibra óptica hasta El Atazar es preciso efectuar una canalización desde Robledillo de la Jara, lo que acarrea atravesar una vía pecuaria, una zona protegida por el plan de ordenación del embalse de El Atazar y cruzar el río Riato como diferentes riachuelos. Una actuación que, como apunta Joven, deberá contar con un informe de la Confederación Hidrográfica.

Mas a fin de que llegue fibra de forma provisional, la Comunidad de la villa de Madrid ha firmado de manera conjunta con el Canal de Isabel II y el Municipio un pacto para desarrollar un «conduzco» que ofrezca autoservicio de fibra a los servicios municipales por medio de la red de fibra óptica que Canal de Isabel II extiende hasta la presa de El Atazar. No obstante, en palabras de Joven, la instalación lleva más de un par de años hecha por la parte del Canal mas «hoy prosigue sin prestar servicios». Por este motivo, desde el Municipio desean usar esta vía con un contrato directo con Telefónica.