¿Y si supiésemos de qué manera influir en que nuestras parejas, amigos, hijos o bien compañeros comenzasen a ahorrar, hacer ejercicio o bien comer más sano, sin obligarles ni limitar su libertad? ¿No sería una enorme contribución al bienestar social? Daniel Navarro, uno de los profesores del departamento de Economía y Empresa de la Universidad Pompeu Fabra de Barna, está en ello.

Su investigación, ‘Mejorando la eficiencia del Nudging: el papel de las emociones y del Self’, ha sido escogida por la Fundación Ramón Areces como adjudicataria del XVIII Concurso Nacional para la Adjudicación de Ayudas a la Investigación en Ciencias Sociales y en nuestros días busca conocer “en qué circunstancias sensibles es más efectivo influir en el comportamiento de la gente”.

“El nudging busca acrecentar el bienestar de la gente”

Este estudio está enmarcado en lo que en inglés se llama ‘nudging’, una metodología que hace referencia a la utilización de pequeños cambios en los ambientes en los que la gente toma resoluciones para influir en su comportamiento, sin limitar su libertad de elección. Asimismo llamada ‘arquitectura de la decisión’, con ella “se pretende usar los conocimientos que se tienen de las Ciencias del Comportamiento para influir en la toma de resoluciones de la gente”.

Aunque es una idea que se aproxima a la aplicada en áreas de Publicidad o bien Marketing, el nudging pretende “incrementar el bienestar de la gente”, explica Navarro a Madridiario. “Se busca que la gente tome resoluciones que mejoren su calidad de vida, como que coman más sano o bien hagan ejercicio. Por contra, la mercadotecnia tiene como propósito acrecentar el beneficio de una empresa”, afirma. Además de esto, esta corriente lo que persigue “no es forzar a la gente en su toma de resoluciones, esto es, no quitarle opciones o bien agregarle nuevas, solo pretende alterar el entorno”.

El estudioso pone un caso específico y claro: cuando asistimos a un restorán a comer y debemos seleccionar qué deseamos comer, hay una serie de herramientas que pueden hacer que nos decantemos por un plato o bien otro. “Está probado que cuando se muestra una alternativa por defecto o bien se sugiere un plato, este es más escogido, si bien tengas otros que asimismo puedes seleccionar. Además, se sabe que si se ofrece información al comensal de que otras personas han consumido una comida particularmente, este asimismo la elegirá”, comenta.

Pese a que esta metodología se ha transformado en una referencia en las ciencias sociales y del comportamiento y se ha materializado en múltiples aplicaciones, tanto en la esfera de la compañía privada como en el diseño de políticas económicas y sociales -en campos como el ahorro, las medidas medioambientales, la donación de órganos o bien las resoluciones de consumo, entre otras muchas-, se sabe poquísimo sobre los determinantes de que una intervención de nudging específica resulte aproximadamente eficaz.

De esta manera, Daniel busca conocer “exactamente en qué circunstancias las herramientas para influir en el comportamiento de la gente son más eficaces”, y para esto su investigación se fundamenta en el estudio de 2 aspectos concretos: el estado sensible de la gente y la conexión que se haga con el individuo.

«Las emociones influyen mucho en la resolución de las personas»

“Se sabe que las emociones que tienen las personas en un instante específico influyen mucho en las resoluciones que toman. Por servirnos de un ejemplo, cuando estás triste no te comportas de igual forma que cuando estás disgustado o bien cuando tienes miedo”, explica el estudioso. De esta forma, afirma, “lo que procuramos investigar es de qué manera tu estado sensible en el instante en el que se te procura influir con estas herramientas afecta en lo eficaces que estas sean”.

Una de las hipótesis que Navarro baraja es: «Si estoy triste y me procuras influir con lo que hacen otras personas, es posible que sea más efectivo que si lo haces en un instante en el que lo no estoy. La tristeza lleva a estimar conectar con otras personas, con lo que las herramientas que se fundamentan en la información social de otros van a ser más eficaces cuando la gente esté triste”.

Mas, ¿de qué forma saber de qué manera se siente la gente? “Los estados sensibles en la actualidad pueden conocerse de manera fácil por medio de las redes sociales: se puede hacer una estimación a través de los mensajes que escribe la gente y esto se puede hacer a nivel individual -toda vez que tengas acceso a los mensajes específicos que escribe una persona- o bien a nivel agregado”, afirma.

Por otra parte, el proyecto de investigación busca conocer el grado de conexión que el nudging establece con el individuo (lo que es conocido como el self’, del inglés, en sicología). “Nuestra idea es que si empleas estas herramientas de repercusión de una forma que conecte más con la persona a nivel individual, estas pueden ser más eficaces”, explica Navarro. Para poder efectuar esta conexión, en la investigación se está efectuando un experimento de campo en cooperación con una organización sin ánimo de lucro y el desarrollo de una ‘app’ concreta para poder estudiar la eficiencia del nudging siguiendo a la gente a lo largo de múltiples días.

«Un recordatorio de tu pasado a tu futuro es más efectivo»

El primer experimento responde al hecho de que “cuando se estudia las emociones o bien el comportamiento de las personas en un laboratorio, está probado que su comportamiento no será exactamente el mismo que si están en el planeta real”. Por esta razón, el equipo de investigación de Navarro trabaja con una Organización no Gubernamental con la que tratan de introducir una serie de herramientas de comportamiento para poder ver de qué manera pueden influir en las personas. “Lo que hacemos es crear diferentes conjuntos con su registro de donantes y a ciertos de ellos les induciremos una emoción y a otros otra, y de esta manera vamos a poder conocer de qué manera influye cada una en sus donaciones”, describe.

Por otra parte, con el segundo experimento se pretende probar “si un recordatorio de tu pasado a tu futuro es más efectivo que un recordatorio de otro tipo”. Mediante la creación de una aplicación que deje a la gente “decir qué objetivo desea efectuar y grabarse a sí indicándolo a fin de que después la aplicación te lo recuerde con tu grabación. De forma que mismo te recuerdas lo que deseabas hacer, conectas contigo mismo”.

El nudging se popularizó a nivel del mundo tras las publicación en dos mil ocho del libro ‘Empujoncito: Mejorando las resoluciones sobre salud, riqueza y felicidad’, de los académicos estadounidenses de la Universidad de la ciudad de Chicago Richard Thaler (en dos mil diecisiete premiado con el Premio Nobel de Economía) y Cass Sunstein. Este libro, como la metodología que expone, ha influido en políticos europeos y estadounidenses, mientras que tiene unidades de estudio en instituciones internacionales como el Banco Mundial, las Naciones Unidas y la Comisión Europea.