La creciente demanda de psicólogos en España

La vida moderna está llena de situaciones que comprometen el estado de ánimo de las personas. En ciudades como Madrid, generalmente, por las múltiples experiencias de estrés cotidiano, esto resulta más que habitual.

Lo sano es saber convivir con esta realidad, que fuera de control, tiende a generar cuadros de angustia y ansiedad que producen enfermedades. En casos como estos, lo indicado es acudir al psicólogo, un profesional cuya demanda por sus servicios aumenta cada vez más, y que cuenta con las herramientas para tratar problemas conductuales vinculados al estrés.

Para no ser víctima de las emociones

Las personas se exigen cada día más para ponerse en sintonía con un entorno  cambiante, pero en muchos casos, terminan siendo víctimas del ritmo acelerado del estilo de vida moderno. Cómo adaptarse a los cambios, sin que interfieran en el trabajo y la familia, es una preocupaciónn recurrente.

Y el estrés es la consecuencia más frecuente en situaciones como estas. Se ubica como una de las causas de problemas de depresión y ansiedad. La tristeza, apatía y otros cuadros emocionales requieren que se confíe en alguien que ofrezca guía y orientación, como mi psicologo Madrid.

Cada año, los casos por estrés tienden a incrementarse en la capital española. De acuerdo con las cifras que se aportan en este consultorio, son más de 800 pacientes anuales que acuden buscando ayuda psicológica debido a complicaciones emocionales que afectan a su salud, por lo que la demanda de  psicólogos ha aumentado.

Los pacientes buscan tratar la ansiedad, la depresión y la percepción negativa de la personalidad, puesta de manifiesto en la autoestima. 

Demanda de psicólogos

En Madrid, las estadísticas de los centros sanitarios públicos indican que los pacientes que acuden a un psicólogo esperan hasta 200 días para ser atendidos. En este sector, dependiente del Sistema Nacional de Salud, se encuentran registrados 5,71 psicólogos clínicos por cada 100.000 españoles.

En comparación con la oferta de psicólogos en la comunidad europea, la española es muy baja, a lo que se suman los pocos recursos destinados al área. Para los pacientes con cuadros clínicos severos resulta un contrasentido estar en una lista de espera tan larga. Su condición no es la misma que puedan presentar otros enfermos, pues la salud de la psiquis es un asunto que tiende a deteriorarse progresivamente y a veces de manera irreversible.  

De acuerdo a criterios de la Organización Nacional de la Salud, la inversión social oportuna en materia de salud pública significa un ahorro para el Estado a largo plazo. Todo lo contrario ocurre cuando, por falta de planes, se requiere de un mayor presupuesto.

Formación de los psicólogos

A pesar de que la demanda para realizar estudios universitarios en psicología se incrementa, al tiempo que el número de graduandos aumenta, la tasa de desempleo desde la crisis de 2007 en España sigue aumentando.

Alrededor de 12.152 psicólogos colegiados se encuentran desempleados, de acuerdo a los datos aportados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). La tasa ha decrecido en comparación con 2014, con una cifra de 16.800.

Sin embargo, existe una gran disparidad entre la demanda por cursar estudios universitarios en psicología, y la oferta de empleo en un mercado deprimido. Esta situación representa un orden laboral, social y sanitario complejo.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, para 2017 había 25.857 psicólogos sanitarios colegiados. Esta cifra en comparación con 2016 subió 3,0%, es decir, 763 psicólogos más. Otro dato indica que la presencia de mujeres psicólogos se ubicó en 81,2%.

Aumenta la demanda de centros privados

El Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid advierte que, ante la falta de asistencia pública, los pacientes con mayores recursos acuden a los centros privados, los cuales, según este organismo, carecen de regulación oficial tarifaria.

En estos centros solo pueden trabajar aquellos que se hayan especializado con un máster sanitario o que cursaron estudios como Psicólogo Interno Residente (PIR), una formación a nivel de postgrado que se lleva a cabo de manera práctica y dura 4 años en residencia para recibir el título de Psicólogo Especialista.

No obstante, algunos entendidos en el tema salen en defensa de la atención privada, argumentando que ante la carencia de la asistencia pública, al menos existe esta opción. Indican que es una situación compleja, en la que el Estado no tiene respuestas y la iniciativa particular toma la delantera.

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