El complejo escenario económico de dos mil veinte sugería que los consistorios deberían hacer florituras para cuadrar sus cuentas, mas el Municipio de la villa de Madrid ha ‘salvado la papeleta’. El Consistorio cerró el pasado ejercicio con un superávit de doscientos veinticuatro,9 millones de euros a pesar de haber registrado una caída en los ingresos de cuatrocientos dieciocho millones. Además de esto, el área de Hacienda que lidera Engracia Noble consiguió ejecutar un ochenta y seis con cuatro por ciento del presupuesto.

«Esta ejecución del gasto ha contribuido a sostener ese la villa de Madrid que precisamos en una situación tan difícil y merced al remanente positivo vamos a poder acrecentar ese gasto para salir lo antes posible de ella», ha señalado la encargada. En este punto, ha hecho hincapié en que no han recibido aportaciones auxiliares del Ejecutivo nacional: «Nos hubiera agradado contar con ayudas de otras instancias», ha señado.

La paralización prácticamente total de la actividad económica a lo largo del confinamiento y los siguientes meses a un ritmo ralentizado han provocado un notable descenso de los ingresos. De los cuatrocientos dieciocho millones que dejó de percibir el Gobierno municipal, trescientos setenta y cuatro se corresponden con esta causa y con la mengua en la colecta de los servicios municipales. Los otros cuarenta y cuatro se identifican con las bonificaciones de medidas antiCovid aprobadas en apoyo al tejido empresarial.

El tributo que ha registrado el mayor descenso en la colecta es el impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana -la plusvalía-, con setenta y dos con tres millones. A este lo prosiguen los cincuenta y seis,11 millones menos recabados en el IBI por la deducción del veinticinco por ciento a inmuebles dedicados a la hostelería, el ocio, el comerio o bien la cultura y otros veintitres con dos millones no ingresados del impuesto sobre construcciones y obras. La bajada en la colecta del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) se cifró en veintidos con uno millones, a los que se aúnan pérdidas de trece con ochenta y cuatro millones por eliminar la tasa de terrazas, ocho con seis millones en licencias urbanísticas no expedidas, cinco con cuatro millones por la bonificación del Impuesto sobre la Actividad Económica (IAE) y veinticuatro con tres millones más del Fondo Complementario de Compensación.

El remanente se invertirá en medidas para encarar la crisis

En el capítulo de gastos, el Municipio capitalino se ha dejado 4.619,54 millones de euros, de los que ochocientos treinta y cinco con treinta y ocho millones se han destinado a políticas sociales. Con esto, el departamento de Hacienda acabó dos mil veinte ejecutando el ochenta y seis con cuatro por ciento del presupuesto, frente al ochenta y uno con ocho de dos mil diecinueve. Además, el Municipio ha amortizado doscientos cincuenta y seis millones de deuda y, por vez primera en más de una década ha logrado bajar de la barrera de los dos mil millones de euros, situándose en mil novecientos veintitres.

Tras liquidar el presupuesto del año pasado, el Gobierno local cuenta con un remanente de tesorería de ochocientos setenta y siete con tres millones de euros, doscientos ochenta y cinco millones menos que en dos mil diecinueve. De esta manera, Hacienda va a poder hacer empleo de este dinero para arrancar nuevas medidas para salir de la crisis actual. Como ha recordado Engracia Noble, doscientos veintitres millones ya se comprometieron en las cuentas de dos mil veintiuno para proyectos de inversión, otros cincuenta y seis para costear contratos de urgencia derivados de Filomena, veinte para ampliar la Tarjeta Familias y otros ciento quince para actuaciones como la operación asfalto o bien la conclusión de las obras de la Plaza de España.

A lo largo de dos mil veintiuno, la Alcaldía madrileña no contempla la posibilidad de realizar una amortización adelantada de deuda una vez que el Gobierno central suspendiese las reglas fiscales para los ejercicios dos mil veinte y dos mil veintiuno excepcionalmente por la pandemia.