Por MDO/E.P.

La Asociación Madrileña de Enfermería (AME) ha denunciado que la Comunidad de la villa de Madrid vacunó al comienzo del proceso de vacunación contra el Covid-diecinueve, que empezó a fines de diciembre, a múltiples personas pertenecientes a congregaciones religiosas y conventos, pese a que el protocolo marcaba priorizar en residencias de jubilados y centros sanitarios.

Conforme asegura la Cadena Ser con documentos del propio portal de la Trasparencia de la Comunidad de la villa de Madrid pedidos por la asociación de enfermería, se habrían inoculado en los últimos días del año pasado más de mil quinientos dosis en estos espacios por medio de un contrato efectuado por la vía de emergencia con Cruz Roja.

Teniendo presente que el proceso de vacunación contra el coronavirus empezó el veintisiete diciembre y ya no figuran dosis en congregaciones religiosas en el primer mes del año en tal documento, se infiere que solo habrían vacunado en estos lugares 4 días. Entonces se reanudarían en el tercer mes del año, si bien en un caso, el pertinente a la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús, se reanudó en el mes de febrero, con sesenta y siete dosis.

«Es un escándalo. Se brincaron el protocolo de vacunación contra la Covid-diecinueve para vacunar a domicilio de forma prioritaria a las congregaciones religiosas católicas madrileñas en el mes de diciembre. Denunciamos una absoluta falta de equidad en el acceso a la campaña de vacunación contra la Covid-diecinueve en la Comunidad de la villa de Madrid. La única forma de asegurar esa equidad sería dirigir la vacunación desde los centros de salud», ha señalado AME en Twitter.

Su presidente, Víctor Jiménez, ha señalado que pidieron esta información al Portal de Trasparencia por el hecho de que deseaban conocer cuántas vacunas y donde administraron desde Cruz Roja, «tras la firma de un contrato que no comprendíamos, y que criticamos en su instante, por el hecho de que la Sanidad Pública tenía la capacidad con refuerzo para encarar la campaña de vacunación».

«Nuestra sorpresa fue hallar que se haya vacunado en el mes de diciembre a congregaciones religiosas por el hecho de que ese contrato no fijaba esos lugares, que no son viviendas ni centros sociosanitarios, que eran la prioridad. La Comunidad ha puesto como disculpa que se trata de centros con residentes, mas no puede ser de este modo pues están de manera perfecta separados en el documento de los geriátricos», ha indicado.

Jiménez critica el «trato distinguido» a los religiosos que viven en congregaciones y conventos, cuando los madrileños de a pie mayores de ochenta años «debieron aguardan hasta finales de febrero y marzo para ser inmunizados, y además de esto debieron trasladarse a centros y centros de salud para ello; no fueron a su casa con la dosis como a estas congregaciones». «Es atractivo este trato singular y inverosímil la situación, lo mires por donde lo mires, salvo que el propósito fuera eludir el control por la parte de los servicios sanitarios públicos», ha apuntado.

Por su lado, fuentes de la Consejería de Sanidad han indicado que la vacunación contra el coronavirus en viviendas de mayores empezó el veintisiete de diciembre de dos mil veinte en 3 geriátricos y prosigo a lo largo de los meses de enero, febrero y marzo de dos mil veintiuno contando con equipos de vacunación de Atención Primaria y Cruz Roja formados por la Dirección General de Salud Pública.

«Avanzada la vacunación de residentes y trabajadores de las seiscientos treinta y seis viviendas de mayores y centros de discapacidad en el tercer mes del año de dos mil veintiuno, con un 90’2 por ciento de vacunados con pauta completa, se empieza a vacunar en las viviendas de mayores para religiosos. La vacunación en estos centros fue efectuada por equipos de Cruz Roja», han detallado.