Indica qué comes y el nutricionista te dirá qué necesitas

“Indica qué comes y el nutricionista te dirá qué necesitas”. Con esta frase coloquial se puede resumir lo que un nutricionista hace por mejorar la calidad de vida de quien se pone en sus manos. Lo principal es aconsejar y elaborar una dieta personalizada, saludable y equilibrada, y realizar el seguimiento dietético detallado, teniendo en cuenta toda clase de circunstancias alimentarias y personales. ¿Te apuntas?

Indica qué comes y el nutricionista te dirá qué necesitas. Esto es lo que hacen, por ejemplo, los nutricionistas en una clínica de nutrición en Málaga, dan consejos. Son coaches de la alimentación. Trabajan para actualizar sus conocimientos, se esfuerzan en avanzar y mejorar, para ofrecer a sus pacientes una mayor calidad de servicio. Velan por la salud y el bienestar de las personas. Todo esto, trabajando en equipo con más especialistas. Un equipo en el que solo faltas tú.  ¿Te apuntas?

España es el segundo país de Europa, después de Reino Unido, en obesidad. El veinticinco por ciento de la población tiene problemas de sobrepeso y crece al mismo ritmo que en Estados Unidos. A este paso, en 2030, es decir, dentro de diez años, habrá veintisiete millones de españoles a los que les sobren unos cuantos kilos, demasiados. El ochenta por ciento de los hombres, y el cincuenta y cinco por ciento de las mujeres, estarán reñidos con la báscula. En su mayoría serán asturianos, gallegos y andaluces, por este orden. Pero en Málaga, desde el año 2015, la obesidad supera en cinco puntos a la media nacional, esto es un indicativo de que urge acudir al dietista Málaga.

Pecados que engordan

Las costumbres insanas y los hábitos de vida poco recomendables, como la falta de ejercicio, la alimentación nada ejemplar y bastantes otros aspectos de educación y cultura, son nuestra perdición en lo que a exceso de peso respecta. Vicios como ponernos ciegos de dulces, beber demasiados refrescos sobrecargados de azúcares, y las bebidas gasificadas, o consumir alcohol en exceso, son vicios a los que no solemos dar mucha importancia, o les damos tan poca que llegamos a llamarlos coloquialmente pequeños lujos.

Son, como indicamos, pecados que engordan. Pero realmente son verdaderos pecados capitales que cometemos contra nuestra propia salud. Atentados de colesterol perpetrados contra nuestro corazón y nuestras arterias. En este sentido, parafraseamos aquello que se decía antaño: “todo lo que me gusta está prohibido, es pecado o engorda”. Nos hace gracia decirlo y nos justificamos con ello. Y así nos luce el pelo.

La correcta alimentación es imprescindible para tener buena salud y una calidad de vida apreciable. Los errores del presente los pagaremos en el futuro. La esperanza de vida se nos acortará y podemos incurrir en ciertos extremos patológicos, es preciso que nos concienciemos de ello. Tan necesario como ponernos en manos de expertos que nos hagan un seguimiento nutricional.

Nutricionista deportivo

Para cuidar la salud del cuerpo es necesario romper con la vida sedentaria y hacer algo de ejercicio. Si optamos por algún deporte, es mejor consultar con un médico para que dicho deporte sea el más adecuado hacia nuestras condiciones personales y edad. No se trata de batir récords y competir en los Juegos Olímpicos, se trata de jugar en otro “campeonato”, que no es otro que llevar una vida y costumbres saludables. Si lo hacemos, nos haremos acreedores del trofeo más preciado, por encima de cualquier medalla de oro, ganaremos vida.

Si ya somos deportistas, la figura del nutricionista deportivo cobra una relevancia absoluta. Las estrategias nutricionales deportivas, además de mejorar el rendimiento, retrasan la fatiga y disminuyen el riesgo de lesiones.

El nutricionista deportivo es un coach. Todos los deportistas tienen uno. De ellos, quienes más disciplina tienen y se dejan asesorar, son los que llegan más lejos y se convierten en grandes ídolos y campeones. El nutricionista deportivo los ayuda a alcanzar sus objetivos deportivos en cada la temporada (en caso de ser deportista profesional), o alcanzar el estado físico ideal de masa muscular y grasa corporal, compatible con un buen estado de salud (en caso de ser deportista aficionado).

El nutricionista deportivo es el profesional más adecuado para establecer los requerimientos energéticos precisos y el manejo de la alimentación, de acuerdo con cada entrenamiento. Diseña un programa de educación nutricional semanal completo, asesora en la adecuación de la alimentación para la disciplina deportiva, establece menús cerrados con recetas sencillas y de fácil elaboración, así como la correcta ingesta de alimentos a lo largo del día. Además, aconseja sobre suplementos deportivos y hace un seguimiento semanal, quincenal o mensual para comprobar los resultados de todo este gran trabajo.

Enseñar a comer

La primera visita a un nutricionista suele consistir en una entrevista personal, para empezar a elaborar un historial sobre el estilo de vida del paciente, para conocer sus antecedentes personales y familiares, sus hábitos, sus gustos y otros detalles. Todo se orienta a poder hacer, con conocimiento de causa, un seguimiento personalizado. Cada persona es un mundo y tiene distintas necesidades.

El seguimiento va acompañado de educación nutricional: enseñar a comer de forma saludable, enseñar a organizar los menús en casa, a interpretar el etiquetado de los alimentos, enseñar a hacer la lista de la compra, así como recetas de cocina sana y formas igualmente saludables de elaboración y preparación de los alimentos, entre otras muchas cosas.

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