Ignacio Gallardo, presidente de Iberdrola, ha protegido en su intervención en el Foro de discusión La Toja dos mil veintiuno la necesidad de abordar la circunstancia de los costos de la energía y los desafíos de la descarbonización de la economía en clave europea, “con soluciones acordes al marco de la UE y con rigor en el análisis”.

Gallardo ha subrayado que la UE lleva décadas a la cabeza de la acción climática y que programa Fit for cincuenta y cinco, que estima un recorte de emisiones del cincuenta y cinco por ciento a dos mil treinta, es ambicioso y una enorme ocasión, que va a traer inversiones de unos tres con seis billones de euros. Mas ha incidido en que es una ley europea que hay que cumplir y solo va a funcionar si tiene contestación europea.” No la pongamos en cuestión, cuando otros la quieren imitar”, ha apuntado. “Lo que no puede ser es que cada país vaya por su camino a la primera tormenta”.

También, ha protegido que, ante retos europeos, la contestación debe ser europea. “Todos los estados miembros deben arrancar medidas ordenadas para cumplir objetivos de la UE en frente de medidas nacionales que fragmentan mercado interior europeo y retrasan transición”, ha explicado. En este sentido, ha explicado la valía del principio de la UE de “quien contamina paga”, en frente de medidas nacionales que han creado un mecanismo con el que “quien no contamina, paga asimismo y más”.

La UE debe continuar vigilante

El presidente de Iberdrola ha mencionado a las medidas adoptadas por ciertos países, contrarias a la neutralidad climática, frente a una situación coyuntural que afecta a toda Europa. “La UE debe continuar vigilante: o bien los estados miembros cumplen compromisos y respetan las herramientas europeas o bien el modelo se pone en duda y la inversión se va a ir a otra parte”. Y ha insistido: “Es esencial conservar la estabilidad jurídica y las reglas del juego, no cuestionar el modelo europeo y no perder la confianza de los inversores”.

En frente de la circunstancia de los costos altos de la energía, Gallardo ha protegido mecanismos como el COdos y su utilidad en estos instantes por la parte de los Estados “para fomentar energías limpias y resguardar a vulnerables”. También, ha insistido en otras soluciones, como la necesidad de adecentar la tarifa eléctrica y suprimir impuestos a la generación y referenciar el coste de la electricidad a bolsas de futuros.

Un modelo “más válido que nunca”

Gallardo ha recordado el “firme compromiso de Iberdrola con la restauración verde” y el modelo de la compañía, basado en la sostenibilidad medioambiental como fórmula de creación de valor para todos. Un modelo “más válido el día de hoy que nunca”, que ha llevado al conjunto a invertir en las 2 últimas décadas ciento veinte millones de euros en renovables, redes eléctricas y almacenaje y arrancar el mayor plan de inversión de un conjunto de España, que destinará setenta y cinco millones de euros a dos mil veinticinco y ciento cincuenta millones de euros a dos mil treinta para multiplicar por tres su capacidad renovable -hasta cerca de cien MW al final de la década- y duplicar el valor de sus activos regulados – redes inteligentes.

Además, ha recordado las coaliciones con quinientos empresas para impulsar inversiones auxiliares mediante Next Generation, en los campos de la eólica marina flotante, el bombeo, la movilidad eléctrica y el hidrógeno verde. Y el desarrollo de una cadena de valor a la que “hemos adelantado pedidos a nuestros distribuidores por dieciocho millones de euros para eludir la destrucción de empleo. Con muchos de ellos, además de esto, desarrollamos un enorme efecto arrastre en nuestra actividad en los mercados internacionales”.