Por MDO/E.P.

La Marea de Viviendas y la Asociación en Defensa de los Mayores en Viviendas (ADEMAF) se han concentrado este miércoles en frente de la Consejería de Políticas Sociales de la capital de España contra el Pacto Marco negociado con los empresarios que, conforme la plataforma, se ha firmado «a sus espaldas».

Los citados estiman que «es un parche» y que además de esto, no han sido convidados «a sentarse a la mesa» y, por ende, «han ignorado a los colectivos de familiares» que llevan «muchos años combatiendo por una calidad de vida en las viviendas».

Conforme ha explicado el miembro de Marea de Viviendas, Javier Garzón, «denuncian que les vendieron el pacto» firmado la semana pasada entre la Consejería, la CEIM y los sindicatos Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras, «como una mejora para las condiciones de las personas que viven en las viviendas», mas en su entender, «no es cierto».

«Quien crea el inconveniente no puede ser la solución, mas sobre todo, lo que no puede ser es que hagas un pacto marco sin contar con los de manera directa perjudicados, esto es, con los usuarios, sus familiares y con los trabajadores», ha criticado.

El pacto plantea, entre otras muchas medidas, un incremento del treinta y siete por ciento respecto al costo actual que paga la Comunidad por plaza de residente en centro concertado, que pasa de cincuenta y cuatro a setenta y cuatro euros al día. «Acrecentar la dotación es una buena nueva, mas el inconveniente es que cuando aumentas la dotación y no cambias los cauces de canalización, caerá a cargo de exactamente los mismos», ha explicado Garzón.

Asimismo va a aumentar el ratio de personal, lo que supone la integración de más de cuatrocientos cincuenta nuevos profesionales, un siete por ciento más, conforme datos del departamento que dirige Javier Luengo.

Marea de Viviendas se han reunido esta mañana con la Consejería en un encuentro «que estaba pedido hace 3 semanas», y en el que «han pedido saber exactamente en qué van a favorecer las medidas tomadas», mas denuncian que no han querido entregarles el pacto.

Marea de Viviendas y ADEMAF afirman estar procurando «lograr una ley de viviendas que mejore todo esto y que no esté basada en el partidismo y en las compañías gestoras, sino más bien en los cuidados personales y estaremos acá los segundo miércoles de cada mes».

Estas asociaciones reclaman que se cumpla lo que se aprobó en una petición en dos mil dieciocho en la Reunión de la villa de Madrid con el voto conveniente de Ciudadanos, que las viviendas de propiedad pública con administración indirecta pasen a ser gestionadas con carácter de emergencias por la Agencia Pública de Atención Social (AMAS).