Este martes el rey Juan Carlos cumple ochenta y tres años y lo hace en Emiratos Árabes, más lejos que jamás de España, el país que reinó a lo largo de cuarenta y cinco años. El rey retirado festeja su aniversario más triste, sin la compañía de su familia, y con 3 diligencias abiertas con la Fiscalía para resolver si cometió delito fiscal y blanqueo de capitales.

Desde el momento en que abandonó España el pasado tres de agosto, Don Juan Carlos jamás ha escondido sus deSeos de regresar y, conforme aseguran sus amigos más próximos, cuando pueda – o bien se lo dejen – retornará a su casa, en el Palacio de la Zarzuela, que tanto echa de menos. El monarca creyó que su vuelta coincidiría con la Navidad, mas solamente lejos de la realidad. Con sus escándalos económicos más presentes que jamás, tanto el Gobierno como su hijo, el Rey Don Felipe, han considerado que, de momento, el retirado debe proseguir en los Emiratos Árabes.

En los 5 meses que lleva radicando en Abu Dabi, el Rey ha llevado una vida sosegada y apenas ha descuidado la suntuosa villa en la que se instaló poco tras su llegada. A pesar de que últimamente se especuló con que estaba ingresado en el centro de salud debido a sus problemas médicos, la nueva fue de manera rápida negada. Y, al fin, el pasado domingo veíamos la primera imagen de Don Juan Carlos tras instalarse en los Emiratos. En un puerto deportivo, vestido de modo muy elegante, sin olvidar la mascarilla quirúrgica y, sujeto por 2 escoltas debido a sus evidentes inconvenientes de movilidad, el retirado ha reaparecido más frágil y estropeado que jamás.