Por MDO/E.P.

El ya prelados retirado de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla (Alicante, mil novecientos cuarenta y siete), ha pedido perdón por los «fallos cometidos durante estos años» en un comunicado hecho público tras conocerse que el Papa ha admitido su renuncia y nombrado administrador apostólico al hasta el momento prelados socorrer de la capital de España, Jesús Vidal (la capital de España, mil novecientos setenta y cuatro), conforme ha informado la Conferencia Episcopal De España (CEE).

Reig Pla manifiesta su gratitud a San Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, bajo cuyos pontificados ha estado al frente de las diócesis de Segorbe-Castellón, Cartagena y Alcalá, donde fue nombrado prelados el siete de marzo de dos mil nueve. «En las 3 diócesis he contado con el cariño de los sacerdotes, de los miembros de la vida consagrada y de los fieles cristianos laicos. Para todos mi enorme gratitud y mi solicitud de perdón por los fallos cometidos durante estos años», asevera.

El obispo retirado solicita la bendición sobre la diócesis de Alcalá de Henares y su provincia eclesiástica, y ruega a todos y cada uno de los fieles que acojan a su sucesor con el aprecio y la lealtad que les caracteriza. «Para todas y cada una de las familias, los jóvenes y las personas que padecen de la diócesis, a los que he amado con amor de predilección, a los sacerdotes y seminaristas, y a los miembros de la vida consagrada, les suplico que recen por mí a fin de que, hasta el último aliento, pueda ser testigo del amor de Dios», agrega.

El orden de Reig Pla ha estado marcado por ciertas polémicas, como la que ocasionaron sus declaraciones sobre las personas homosexuales, en la homilía del Viernes Beato de dos mil doce.»Piensan desde pequeños que tienen atracción cara personas de su sexo y, en ocasiones, para revisarlo se corrompen y se prostituyen o van a clubes de hombres nocturnos. Os aseguro que hallan el averno», manifestó. Estas palabras, aparte de provocar las críticas de partidos y colectivos LGTBI, fueron llevadas frente a la justicia, que no vió delito en ellas y archivó la demanda presentada al comprender que ejercitó su «libertad de expresión».

Asimismo fueron objeto de polémica las terapias para la homosexualidad que eran efectuadas en el marco del Centro de Orientación Familiar Regina Familiae, un servicio perteneciente a la diócesis de Alcalá de Henares.

En el mes de abril de ese año, la Comunidad de la capital de España decidió abrir una investigación al obispado basándonos en la ley LGTBI aprobada en dos mil dieciseis en la Reunión.

Por último, la Segregaría General Técnica de la Consejería de Juventud y Política Social estimó no sancionar al prelados de Alcalá de Henares por sus cursos sobre terapias para la homosexualidad, a la vista de que la primordial prueba de cargo consistía en los registros de llamadas y correos aportados por un cronista, conseguidos sin el permiso de uno de los interlocutores, razonamiento que asimismo esgrimió, más tarde, el Defensor del Pueblo, tras investigar un posible incumplimiento de la ley de Protección Integral contra la LGTBIfobia por la parte de la diócesis.

A su vez, a lo largo de la pandemia, Reig Pla asimismo recibió críticas por proseguirse festejando misas en la mitad de la urgencia sanitaria. El prelados defendió su resolución pues el decreto por el que se declaró el Estado de Alarma no ponía «ninguna complejidad», a su juicio, para festejar culto y afirmó que tuvo «cautela» e hizo pruebas PCR a sus sacerdotes.