El Municipio de la capital de España subastará del treinta de agosto al quince de septiembre un enorme lote de joyas de oro, plata y acero, relojes de marca y otros objetos provenientes de la Oficina de Objetos Perdidos, puesto que han trascurrido un par de años de su depósito sin haber sido reclamados.

En la última subasta se llegó a colectar veinticinco euros

A lo largo de dos mil dieciocho y dos mil diecinueve, se recogieron en la Oficina más de setenta objetos todos los años, con una media de doscientos objetos al día, una cantidad que se redujo prácticamente a la mitad en dos mil veinte.

La encargada del Área de Gobierno de Hacienda y Personal, Engracia Noble, ha visitado esta mañana la Oficina para inspeccionar las piezas elegidas que han sido organizadas conforme su tipología y que van a ser subastadas en unos días. En la última subasta, se llegó a colectar en torno a veinticinco euros. La concejal ha animado a todos y cada uno de los ciudadanos a participar en la subasta donde “se pueden hallar objetos de valor a costes al alcance de todos y cada uno de los bolsillos”.

María Díaz, asociada de Surus Inversa, empresa que va a organizar la subasta y enajenación de las piezas, ha explicado que “saldrán cerca de dos.000 objetos en más de doscientos cincuenta lotes a los que puede pujar cualquier persona”.

Además de esto, se hacen 2 tandas de subastas. Caso de que en esta primera no se haya adjudicado algún lote, “saldrá una segunda puja con todos esos objetos no vendidos y se agregarán otros relojes que no formarán una parte de la primera”.

En subastas pasadas, hay piezas que han llegado a venderse más o menos por dos.000 euros, si bien de forma más inusual. Como la mayor parte de las piezas son joyas o bien relojes de calidad, muchos de los objetos son vendidos en la primera tanda, si bien es verdad que hay piezas que vuelven a ofrecerse en la segunda.

¿De qué manera marcha la subasta?

Para participar en la puja, el usuario debe darse de alta en www.escrapalia.com, portal donde se realizará la subasta, y va a deber aguardar a que la compañía, tras contrastar sus datos personales para eludir fraudes, admita su registro. Una vez en el portal, escoge el acontecimiento y escoge los lotes deseados para presentar su puja. En este sentido, se puede admitir la puja que propuesta por el sitio web o bien se puede establecer el coste máximo que estaría presto a abonar.

Así, la plataforma pujará por el interesado hasta el importe que haya escogido. Si la competitividad es alta y el costo de subasta excede su límite, se le mandará un mail que va a dar la ocasión de escoger proseguir pujando por el producto, si bien el coste sea más elevado, o bien retirarse.

Si tres minutos ya antes de acabar la subasta existen muchos usuarios que prosiguen pujando por un producto, esta va a ir ampliando el tiempo de puja poco a poco (se acrecienta cada tres minutos dependiendo de la demanda hasta el momento en que se llegue a un valor donde absolutamente nadie más puje).

Díaz ha señalado que el coste de salida de los objetos es simbólico, “aunque todos y cada uno de los lotes están protegidos con un coste de reserva que está bajo el valor de tasación y que se va a ir acrecentando con la competencia de los diferentes interesados”.

Hay piezas, como en el caso de los anillos de bisutería, donde el lote puede comenzar costando entre cinco o bien diez euros (el costo más bajo) y continuar incrementando en función de las pujas de los usuarios interesados. En el caso del objeto más costoso, “sale asimismo con un costo simbólico, con un coste de reserva superior a los cien euros, mas que tiene un valor que ronda los ochocientos euros, aproximadamente”, explica la asociada.

La retirada final de los lotes adjudicados se va a hacer por cita anterior los días veintisiete, veintiocho, veintinueve y treinta de septiembre de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 17:30h.

¿De qué forma se escogen los productos a subastar?

Los objetos perdidos pueden ser reclamados tanto por el dueño, que va a deber acreditar que esa pieza es de su propiedad, como la persona que lo haya depositado, que va a poder requerirlo una vez hayan transcurrido dos años.

Los objetos para la subasta son escogidos por la propia Oficina de Objetos Perdidos del Municipio de la capital de España. Se hace una selección de los objetos que lleven más de un par de años en la Oficina y se clasifican las piezas en lotes en función de su valor.

De este modo, se examinan las piezas y se discriminan los objetos que no valgan o bien sean falsos, los que pasan por un procedimiento paralelo de destrucción certificada que hace exactamente la misma Oficina.

No obstante, es verdad que muchos objetos, como lentes del sol o bien graduadas y ropa por lo general, son donados de manera directa a ONG o bien asociaciones que tienen establecidos convenios con la Oficina.

En el caso del dinero en efectivo, este pasa a las arcas municipales en beneficio de todos y cada uno de los madrileños. En dos mil veinte, se llegaron a ingresar más de cien.000 euros, y en el primer semestre de dos mil veintiuno la cantidad ascendía a los cincuenta y cinco euros.