La Consejería de Transportes y también Infraestructuras ya tiene claro el calendario para las obras y ejecución del intercambiador de Valdebebas. Conforme ha explicado el consejero David Pérez, los trabajos empezarán en el mes de abril de dos mil veintidos y acabarán cara “la mitad de 2023”. Este intercambiador va a tener un costo de unos treinta y dos millones de euros, un dinero que va a ser financiado por los fondos europeos de restauración. «El nuevo intercambiador de Valdebebas va a dar conexión a la futura línea once de Metro, que va a ser una diagonal de transporte y que va a tener su cabecera en este intercambiador», ha detallado el consejero, agregando que esa futura línea del suburbano asimismo va a pasar por la urbe de la justicia, por el centro de salud Isabel Zendal y por el distrito de Valdebebas que se halla en desarrollo.

«Será un intercambiador inteligente donde todo esté ordenado, va a ser un caso de movilidad y seguridad», ha señalado Pérez con relación a la cantidad de medios de tranporte que concentrará y conectará el intercambiador. Además de esto, esta infraestructura va a mejorar conectividad de la zona norte de la capital de España, «incrementando la vertebración en esta una parte de la urbe y promoviendo el empleo del transporte público».

Por otro lado, dejará las consecuentes mejoras en «la reducción de la huella de carbono, mayor eficacia de la red de transporte y reducirá los tiempos en el tránsito de los usuarios». Pérez ha explicado que su diseño va a ser «singular» pues se procurará la «transición directa entre el distrito y el parque» de su alrededor. De este modo, su estructura va a imitar a los árboles.

Esta nueva infraestructura, que va a estar ubicada en la avenida de Manuel Fraga Iribarne número diez, va a tener una superficie de veinticinco metros cuadrados distribuidos en 2 plantas, que conectará a la futura estación de Metro del mismo nombre y que pertenecerá a la nueva ampliación y construcción de la futura línea once de Metro (L-once), como al resto de buses urbanos y Cercanías (L-1). Asimismo dispondrán de espacio para estacionamiento otros medios de transporte como son bicis y patinetes.

Más de treinta y uno usuarios al día

El Ejecutivo regional estima que el de Valdebebas se transformará en uno de los que «mayor demanda de viajantes registre en toda la red de transporte público», puesto que va a dar servicio a más de treinta y uno usuarios a diario que entre funcionarios de Justicia, letrados y público, asistirán diariamente a la Urbe de la Justicia, como al personal y usuarios del Centro de salud público Enfermera Isabel Zendal.

La tramitación administrativa para la licitación contempla que los criterios relacionados con los costos van a tener un valoración de un setenta por ciento en el concurso; los criterios cualitativos evaluables de manera automática, como la experiencia profesional o bien la reducción del plazo de las obras, van a tener un dieciseis por ciento , y los criterios cualitativos evaluables a través de juicio de valor, como la memoria del proceso de ejecución, el programa de trabajos, o bien el plan de calidad, entre otros muchos aspectos, aportará el catorce por ciento para el proceso de contratación y adjudicación.

Intercambiadores en el horizonte

Conforme ha detallado el consejero de Transportes y también Infraestructuras, la Comunidad de la capital de España tiene previsto edificar, por lo menos, otros 3 intercambiadores. Uno de ellos, el de Conde de Casal, que no tiene un presupuesto estimado mas sí fecha: septiembre de dos mil veinticuatro. Este intercambiador va a funcionar de forma afín al resto, fomentando el empleo del transporte público y conectando a la población con diferentes modos de movilidad.

Por otra parte, conforme ha explicado David Pérez, tienen previsto edificar otros 2 intercambiadores si bien en estos casos, no existe data, ni presupuesto ni detalle alguno sobre la futura infraestructura alén de su emplazamiento: Legazpi y Chamartín.