Ya está hecho: el Consejo de Ministros ha aprobado este martes, veintiocho de diciembre, el R. D.-ley que reforma el mercado de trabajo. Dicho de otra manera: la reforma laboral de Yolanda Díaz.

En la conferencia de prensa siguiente al Consejo, Díaz ha sido la estrella ante la prensa y ha asegurado que reducirá las tasas de temporalidad -somos líderes europeos en ello- y que se va a pasar «página a la precariedad».

Díaz lamentó que «hay jóvenes y mujeres que no han conocido un contrato que no sea basura en su vida» en este país, y que ahora con esta reforma laboral cambiarán las cosas.

La ministra y vicepresidenta segunda alardeó de que es la única reforma laboral que recobra derecho para los trabajadores y que se siente muy orgullosa del trabajo efectuado. «Merced a los múltiples equipos técnicos y a las muchas personas que han trabajado a fin de que el día de hoy tengamos un marco laboral que va a mudar la vida de la gente en este país», afirmó.

Asimismo tuvo su papel en la conferencia de prensa el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, quien avanzó detalles sobre las sanciones que se impondrá a las compañías si no aplican las medidas.

La enorme sombra que amenaza al Gobierno es ahora el trámite parlamentario: múltiples asociados de legislatura, como partidos los nacionalistas vascos PNV y EH Bildu y los catalanes de ERC, han conminado con introducir enmiendas significativas pues rechazan el pacto como está. En cambio, la patronal CEOE, informó su presidente, Antonio Garamendi, amenaza con tumbar el pacto de producirse modificaciones.

Los puntos clave de la reforma laboral

Esta reforma laboral terminará con significativos aspectos de la reforma laboral de Rajoy de dos mil doce, mas no la deroga de forma completa, como ya informó el presidente Pedro Sánchez.

Estos son los puntos clave y novedosos:

  • Ahora, de comienzo, el contrato de trabajo que se firme, de forma ordinaria, va a ser indefinido.
  • Los contratos temporales se quedan para circunstancias de producción o bien por substitución de bajas y trabajadores en excedencia, como circunstancias singulares.
  • Por otro lado, se recobra la ultraactividad de los convenios, con la prevalencia del acuerdo sectorial en materia salarial.
  • Asimismo va a haber un nuevo modelo para los ERTE, que han quedado como figura esencial tras la crisis de la covid a lo largo del gran confinamiento.
  • Las compañías van a tener un plazo de tres meses para amoldarse a la nueva reforma laboral en lo referente a la temporalidad.
  • Los contratos por obra y servicio que estén en vigor, van a poder extenderse por un máximo de seis meses hasta la entrada en vigor de la reforma laboral.
  • También, se acrecientan las penalizaciones: van a ser personalizadas y hasta un máximo de diez euros por trabajador.