El presidente de Castilla-La Mácula, Emiliano García-Page, apuntó este lunes a los medios que “no sirve de mucho que unos pongamos medidas restrictivas si otros en España alardean de hacerlo menos”, una crítica velada a la presidente de la Comunidad de la capital española, Isabel Díaz Ayuso.

Desde Cataluña, donde la líder regional participa en diferentes actos cara la campaña electoral autonómica de tal territorio, Ayuso ha indicado que «los cierres masivos sin estrategia, sin estudio, no están sirviendo para nada» y además de esto, ha añadido que «supone un delito con el tiempo que tenéis tenerlo todo cerrado y decir que de este modo se sortea una pandemia».

Además de esto, Ayuso avanzó que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de la villa de Madrid dictaminará este viernes hacer obligatorio el empleo de la mascarilla dentro de los restoranes y ampliará a 6 las personas que pueden sentarse sobre una misma semana en terrazas. Estas 2 medidas se enmarcan en la visión “quirúrgica” que desde el Ejecutivo madrileño están fomentando para administrar la pandemia del coronavirus y que se fundamenta en reunir la seguridad sanitaria y la económica, algo que no todos y cada uno de los presidentes autonómicos comparten.

De este modo, Ayuso apuntó que su pretensión está centrada en procurar «compensar las horas perdidas por el adelanto del toque de queda», que en la actualidad en la zona madrileña empieza a las veintidos horas y que fuerza al cierre de todos y cada uno de los comercios a las veintiuno horas. No obstante, de forma simultánea, la ministra de Sanidad, Carolina Darias, pidió a las Comunidades Autónomas que amplíen las medidas contra la tercera ola de la pandemia de Covid-diecinueve «todo lo que es posible», toda vez que se hallen en el marco del presente estado de alarma y de la estrategia consensuada entre el Ministerio y las autonomías.

Alén de la crítica, García-Page ha reiterado que la zona vecina padece el “efecto de la sexta provincia”, esto es, que Castilla-La Mácula se ha transformado en la sexta provincia madrileña. “Hay más de cien personas que se han venido a vivir en una suerte de emigración sanitaria, gente que se ha venido a vivir pues acá tiene Sanidad, Educación y servicios sociales de otro modo», apuntó el presidente rotundamente.

Además, agregó que lo mismo «le pasa al Levante, de ahí la cifras que tienen, y a Extremadura, que tiene treinta y cinco censados nuevos. Resulta obvio que la gente se mueve a sitios que ofrecen más garantía, mas hace que las estadísticas engañen mucho». Dicho esto, aseguraba que en Castilla-La Mácula se han emitido uno con dos millones de recetas a ciudadanos con tarjetas sanitarias de la capital española.

«Charlamos de una sexta provincia que vive en nuestra tierra, y no tengo ningún reproche que hacer, es un inconveniente que hay que reparar entre todos, mas no hay que esconderlo», agregó. Por motivos como éstos, al líder le semeja “obsceno” que se haya visto obligado a firmar «decretos demandando responsabilidad y resoluciones duras para la gente, que ha debido echar el cierre», mientras que en ciertas zonas «van alardeando con no sé qué recortes». Conforme sentenció: “Lo acabamos pagando el resto”.

«Charlamos de una sexta provincia que vive en nuestra tierra»

En función de estas declaraciones, Madridiario se ha puesto en contacto con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de la capital española para pedir los datos relativos a la atención y prescripción facultativa por la parte de personal sanitario del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) a ciudadanos apartados en la zona, lo que responde a motivos académicos, laborales o bien de otro tipo. Tal como rige el Ministerio de Sanidad, si se halla en una Comunidad Autónoma extraña a la que corresponde con la tarjeta sanitaria de forma temporal, para la atención médica no urgente se debe conseguir el Documento de Asistencia a Alejados (DAD). Desde el área de Salud regional no han facilitado los datos pedidos por el diario digital.

Incremento y minoración de datos

Mediante la comprobación censal de personas censadas y residentes en la Comunidad de la capital española registradas en el Instituto de Estadística de la Comunidad de la villa de Madrid -basándonos en los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística)-, se ha podido revisar que en estos términos no se registra una salida de ciudadanos madrileños cara Castilla-La Mácula en los últimos un par de años. En verdad, se aprecia un incremento de exactamente la misma en la zona madrileña y una minoración en la comunidad vecina.

España ha registrado en el año dos mil veinte un total de 47.450.795 habitantes, al tiempo que el año precedente la cantidad fue de 47.026.208 habitantes. En la Comunidad de la capital española, por su lado, al tiempo que en el año dos mil diecinueve (cuando la pandemia todavía no había golpeado al país) se registraban 6.663.394 habitantes, ochenta y cinco y trescientos quince personas más que en dos mil dieciocho, siguiendo una serie creciente desde el año dos mil quince. En dos mil veinte, por su lado, la zona madrileña cobijó, conforme exactamente las mismas estadísticas, 6.779.888 habitantes, por ende ciento dieciseis mil cuatrocientos noventa y cuatro personas más, lo que representa un ascenso de un 1’74 por ciento.

Por otra parte, en Castilla-La Macha, en el año dos mil diecinueve se registraron 2.399.548 habitantes, al tiempo que en dos mil veinte hubo 2.394.918 censados. Aunque se trata de una reducción muy leve, de cuatro mil seiscientos treinta personas (un 0’19 por ciento menos), se puede revisar que con los datos relativos a dos mil veinte, año de la pandemia, equiparados con los de dos mil diecinueve, cuando todavía no se habían diagnosticado apenas casos, y a falta de lo tocante al mes de enero de dos mil veintiuno, la aseveración de García Page no se cumple en concepto de censados.

No obstante, efectuando una comparativa afín entre los censados en la villa de Madrid capital y los de las 2 urbes de Castilla-La Mácula más próximas a la zona madrileña, Guadalajara y Toledo, los datos del Instituto Nacional de Estadística apuntan que estas 2 capitales de provincia sí registran un ascenso en sus cifras de población, al paso que la capital madrileña asimismo lo hace.

En dos mil diecinueve, la villa de Madrid acogió, a 1 de enero, 3.266.126 personas, al paso que en exactamente la misma data en dos mil veinte el número asciende a 3.334.730 (un dos con uno por ciento más) los que vivían en la capital española urbe. Por su lado, en la ciudad de Guadalajara, a 1 de enero de dos mil diecinueve radicaban ochenta y cinco y ochocientos setenta y uno habitantes, al tiempo que en exactamente la misma data en dos mil veinte eran ochenta y siete y cuatrocientos ochenta y cuatro residentes (un 1’84 por ciento más). En Toledo, siguiendo exactamente las mismas pautas temporales, se registra un ascenso de la población de un uno con veintiocho por ciento.

La Comunidad de la capital española medra un 1’74 por ciento respecto a dos mil diecinueve

En exactamente la misma línea, incluyendo en la busca la variable de nacimiento en otra comunidad autónoma y la vivienda en estas 2 mismas urbes, se consigue que en dos mil diecinueve en la ciudad de Guadalajara había mil doscientos sesenta y seis personas menos que en exactamente la misma data que en dos mil veinte, al paso que en el caso de Toledo, la cantidad es de dos mil novecientos nueve personas más en dos mil veinte. Basándonos en este hecho, puede aseverarse que ha habido un mayor número de personas nacidas en las 2 urbes de Castilla-La Mácula más próximas a la Comunidad de la capital española, mas no que estas sean madrileñas.

“Madrileñofobia”

La presidente de la Comunidad de la capital de España, por su lado, respondió este martes a las declaraciones de Emiliano García-Page resaltando que no piensa que los cien madrileños que viven en su zona sean «apestados» sino son españoles que viven ahí y le ha recordado que «el movimiento entre provincias es lo normal», dejando a un lado la posibilidad de que se tratara, como señaló García Page, de “una especie de fuga sanitaria, de emigración sanitaria».

También, la líder regional se mostraba «sorprendida» de que el presidente vecino hiciese por «tercera vez» durante la crisis sanitaria «declaraciones del mismo tipo», y remarcó que si se ve la hemeroteca nunca la van a ver a ella cuestionando o bien criticando a algún presidente autonómico ni a ninguna comunidad por las estrategias que ponen en marcha.

«No lo he hecho en ningún instante pues las autonomías no están para eso mas sí que es verdad que lo del éxodo sanitario, lo del turismo sanitario, cuanto menos me sorprende», repetía la presidente mientras que defendía que la sanidad madrileña cuenta con 6 de los diez mejores centros de salud del país con lo que no piensa que esto ocurra.

Por su lado, el regidor de la capital española, José Luis Martínez-Almeida, se ha referido a Emiliano García-Page para señalarle que “debería centrarse en los inconvenientes» de su Comunidad y ha añadido que no veía «justas» sus palabras sobre la pandemia en la villa de Madrid. El asimismo portavoz del Partido Popular ha manifestado que «hay que tener singular cuidado para no enfrentar territorios», asegurando que la capital de España «no es el autor de la situación en Castilla-La Mácula», con lo que sus declaraciones no son «justas».

«Debería centrarse en solucionar los inconvenientes de Castilla-La Mácula, que estoy seguro que es su primordial interés. Le afirmaría que desde las instituciones seamos prudentes, que no nos aboquemos al enfrentamiento», ha explicado Martínez-Almeida, apuntando que «la villa de Madrid va en exactamente el mismo sentido que el resto de comunidades autónomas» puesto que «no hay un solo presidente de Comunidad que tome una medida pensando que daña la salud de los ciudadanos».

Afines a estas declaraciones fueron las de la secretaria general del PP de Castilla-La Mácula, Carolina Agudo, quien poco tras las declaraciones del presidente castellano-manchego acusó a este de hacer un nuevo ataque de “madrileñofobia” para ocultar “su incapacidad de administración, el descontrol absoluto del virus en Castilla-La Mácula y el anhelo déspota que ha probado al prohibir a los hosteleros ganarse la vida sin darles una opción alternativa o bien ofrecerles las ayudas directas con una cantidad digna”.

Carolina Agudo acusó al presidente regional de «apuntar» al ámbito «cerrándolo por completo, algo que no ha ocurrido en la villa de Madrid», y apuntó que desde el partido están “seguros de que los hosteleros de la zona sienten envidia sana de sus vecinos de la Comunidad de la capital de España puesto que pueden continuar ganándose la vida con sus negocios abiertos”.

La secretaria general del Partido Popular-CLM ha aprovechado para poner el foco sobre la “desidia y el escándalo” que supone que Page sostenga cerrado y prácticamente sin servicio el mayor centro de salud de Europa, como es el nuevo Centro de salud de Toledo; todo ello mientras que «el vetusto» Virgen de la Salud “se cae a trozos” y el servicio sanitario sale adelante “gracias a la enorme profesionalidad y entrega de los profesionales del área sanitaria de Toledo”, que «están probando, como hacen siempre y en todo momento, que son el ánima de esta zona».