El Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Research presagia un freno en la desaceleración de la economía de España en dos mil veinte

El Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Research presagia un freno en la desaceleración de la economía de España en dos mil veinte

En su último informe de ‘Situación España’, presentado este miércoles por Jorge Sicilia, directivo de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Research y economista jefe del Conjunto Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, y Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico, el servicio de estudios de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria ha mantenido el escenario publicado hace 3 meses en el que el desarrollo del Producto Interior Bruto nacional podría ralentizarse hasta el uno con seis por ciento en dos mil veinte desde el uno con nueve por ciento con el que habría finalizado dos mil diecinueve. Para dos mil veintiuno, la leve mejora del ambiente internacional dejaría una moderada aceleración y que el desarrollo retornase a niveles próximos al uno con nueve por ciento . De cumplirse este escenario, se crearían cerca de seiscientos puestos a lo largo del bienio dos mil veinte-veintiuno y la tasa de paro se ubicaría en el ambiente del doce con cinco por ciento , en promedio, en dos mil veintiuno.

La información libre del cuarto trimestre de dos mil diecinueve apunta cara un ligero incremento, tanto del consumo privado como del público. La inversión podría haber mermado el avance de la demanda familiar entre octubre y diciembre, mas el incremento del consumo habría compensado el retroceso de la inversión, con lo que la demanda familiar habría contribuido de forma positiva el desarrollo del Producto Interior Bruto en el cuarto trimestre. Cara adelante, la mayoría de los componentes de la demanda familiar medrarán con menos ímpetu que en los últimos tiempos aunque proseguirá explicando la mayoría del avance del Producto Interior Bruto, con una contribución que alcanzará los uno con nueve pp en promedio para el bienio dos mil veinte-veintiuno.

Con lo que se refiere a la demanda externa, tras el estancamiento observado entre julio y septiembre del año pasado, las exportaciones de recursos y servicios ganaron algo de tracción en el cuarto trimestre de dos mil diecinueve, un 0,6 en alteración intertrimestral (t/t) y un dos con siete por ciento en términos interanuales (a/a), lo que dejaría terminar dos mil diecinueve con una expansión media sutilmente inferior a la registrada en dos mil dieciocho (dos con cero por ciento frente dos con dos por ciento ). Además, las importaciones asimismo habrían aumentado en el cuarto trimestre del año (0,4 t/t y tres con siete por ciento a/a). Todo ello habría dado sitio a una aportación positiva de la demanda externa neta al desarrollo de la economía de España.

Por otro lado, determinados campos prosiguen reflejando de forma negativa la puesta en marcha de cambios regulativos. Se observa primordialmente en las compras de vehículos, en los indicadores relacionados con el ámbito inmobiliario y en la creación de empleo en aquellas zonas, empresas o bien colectivos más expuestos al incremento del Sueldo Mínimo Interprofesional (SMI), si bien la influencia del aumento del año pasado sobre la utilización prosigue siendo limitado a nivel agregado, online con nuestras estimaciones. De forma adicional, el ámbito turístico de playa prosigue mostrando una debilidad que semeja ir alén de lo que puede explicar la ralentización de la demanda externa. Pese a lo precedente, semeja que el contagio desde estos ámbitos al resto de la economía continúa delimitado.

La inseguridad asociada al ambiente internacional reduce mas prosigue siendo elevada en España

La inseguridad externa reduce merced a una mayor claridad en los temas comerciales. Por una parte, el resultado de las elecciones en R. Unido semeja haber reducido la probabilidad de una salida desorganizada de la UE en el arranque de dos mil veinte. Por otro, hay señales de una reducción en la tensión entre las primordiales áreas económicas, como lo prueba el tentativo pacto que podrían haber alcanzado EE. UU. y China. Estos 2 acontecimientos se han visto acompañados de una estabilización en los datos de comercio global y de producción industrial -que ha sido el primordial factor de la desaceleración desde mediados de dos mil dieciocho-, de la resistencia del ámbito servicios, y de una mejora del tono de los mercados financieros, donde los costes de los activos reflejan un mayor hambre por el peligro.

Asimismo se afianza la expectativa de una política fiscal moderadamente más expansiva en la UEM, singularmente en Alemania. Si bien el impulso no semeja suficiente para elevar las esperanzas de inflación en el conjunto de la Eurozona, dejará al BCE sostener las clases de interés en sus niveles actuales, sin precisar tomar medidas auxiliares. En cualquier caso, va a haber que estar atentos a las tensiones entre EE. UU. y también Van a ir y a sus efectos sobre el coste del petróleo, particularmente esenciales en una economía con alta dependencia energética, como la de España.

En este contexto, las estimaciones de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Research apuntan a que, tras medrar un tres con dos por ciento en dos mil diecinueve, la economía global se expandirá un tres con dos por ciento en dos mil veinte y un tres con tres por ciento en dos mil veintiuno, menos que lo observado en la última década (tres con ocho por ciento en promedio). En este contexto, las estimaciones de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Research apuntan a que, tras medrar un tres con dos por ciento en dos mil diecinueve, la economía global se expandirá un tres con dos por ciento en dos mil veinte y un tres con tres por ciento en dos mil veintiuno, menos que lo observado en la última década (tres con ocho por ciento en promedio).

En el caso de España, la velocidad futura de la restauración va a depender de las políticas que se incorporen a lo largo de los próximos meses. La inseguridad sobre la política económica se sostiene elevada dada la carencia de acuerdo que semeja sostenerse sobre temas clave. La jornada de huelga y los diferentes capítulos de tensión observados en Cataluña a lo largo del mes de octubre semejan haber tenido un impacto negativo sobre la actividad en la economía regional, mas reducido y también inferior a lo observado hace un par de años. A la espera de que el nuevo Gobierno pueda introducir cambios en campos tan esenciales como el mercado de trabajo o bien las pensiones y ya antes de avanzar en una reversión de las reformas incorporadas en años precedentes, sería recomendable comprobar las diferentes evaluaciones que se han hecho sobre los efectos que han tenido las medidas introducidas y sostener aquellos aspectos que han sido valorados de forma positiva. Este espíritu de evaluación de políticas públicas debería extenderse a todos y cada uno de los campos. Al respecto, un análisis detallado de los costos y beneficios de los cambios últimamente impulsados en el campo de la residencia o bien de los aumentos en el Sueldo Mínimo Interprofesional debería guiar las actuaciones futuras.

Además, la reducción del desequilibrio en las cuentas públicas debería proseguirse siendo un fin prioritario, minimizando el impacto de la consolidación fiscal sobre el desarrollo. En este sentido, es bienvenido el compromiso del nuevo Gobierno con la responsabilidad fiscal y con la mejora de la eficacia en el empleo de los recursos a través del fortalecimiento de sistemas de evaluación de políticas públicas.

Los desafíos de la economía de España se sostienen actuales

Entre los desafíos que la economía de España tiene por delante hay que resaltar la necesidad de moderar el desempleo y el empleo de contratos temporales que son a nivel estructural elevados. También, el envejecimiento de la población tensiona la sostenibilidad del sistema de pensiones en un contexto donde la productividad muestra un estancamiento alarmante. Estos factores apuntan a que en un medio plazo la economía de España podría exhibir un ritmo de avance menor que el observado a lo largo de los últimos años si no se adoptan reformas que impulsen el potencial de desarrollo.

Por consiguiente, es preciso adoptar políticas económicas que acrecienten el desarrollo potencial, a través de un ambiente conveniente para la inversión, la innovación y la utilización con el que encarar la transformación digital y la transición energética, y reducir el déficit público, el desempleo y la desigualdad.

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