Por MDO/E.P.

La Audiencia Provincial de la capital de España ha confirmado la absolución del regidor de Colmenar Viejo, Jorge García Díaz (PP), del delito continuado de prevaricación urbanística del que había sido acusado por la Fiscalía así como dos de sus predecesores en el cargo, dos concejales y 7 exediles con relación a dieciséis expedientes urbanísticos de licencias de primera ocupación.

El pasado junio, los 12 cargos se sentaron en el banquillo de los acusados y defendieron que no cometieron ninguna irregularidad. El presente regidor, Jorge García Díaz, siempre y en todo momento ha afrontado este tema «apacible» y con «naturalidad» al confiar en la Justicia mas asegura haber sufrido un «juicio paralelo» por la parte de los medios y la oposición.

Así consta en una sentencia en la que se desecha el recurso de apelación de la Fiscalía de la capital de España contra la sentencia dictada el veintitres de diciembre de dos mil veintiuno por el juez de lo Penal número once de la capital de España.

En su recurso, el fiscal calificó la sentencia absolutoria de «muy controvertible». Ahora, los jueces de la Audiencia madrileña estiman que no hubo prevaricación y que se procuró el bienestar de los vecinos del ayuntamiento.

La apertura de juicio oral en el mes de noviembre de dos mil dieciseis provocó la renuncia del entonces regidor del PP en Colmenar Viejo, Miguel Ángel Santamaría. La Fiscalía de Medio Entorno aceptó una demanda anónima que señalaba que la Junta de Gobierno habría gestionado dieciseis licencias de primera ocupación contra los informes de los técnicos municipales.

La sentencia de instancia recogía que en la actuación de los miembros de la Junta de Gobierno del Municipio de Colmenar Viejo que intervinieron en el instante de entregar licencias, «no se puede observar que cometiesen el delito de prevaricación urbanística o el delito de prevaricación administrativa».

Aseveró que «no solamente se ha demostrado que se trataron de deficiencias poco relevantes y que muchas de ellas estaban justificadas, sino más bien asimismo, por el hecho de que la Junta de Gobierno al pactar la concesión de las licencias, en ningún instante suprimió el trámite preceptivo de que los técnicos emitiesen sus informes».

La sentencia, apunta que en ningún instante su resolución fue arbitraria ni injusta, «sino más bien al contrario, que se concedieron esas licencias, puesto que se trataba en ciertos casos de deficiencias de escasísima relevancia, y en otras, pues era la única forma de poder solventar el inconveniente, buscando el bienestar de los vecinos del ayuntamiento».

El juzgado era tajante en aseverar que tampoco se acreditó «por ninguna prueba practicada, que con estas concesiones se haya podido favorecer ilícitamente ciertos acusados».

El presente regidor de Colmenar Viejo ha reiterado que deben aceptar responsabilidades quienes condenaron pública y mediáticamente a alcaldes y concejales que han sufrido a lo largo de años se definidos como prevaricadores.

García ha insistido que la sentencia publicada en el primer mes del año no dejaba duda, y por este motivo piensa que asimismo degeneran unos recursos que solo procuraban seguir haciendo daño político y personal. El regidor ha insistido en que se pone fin con esta sentencia a 7 años de difamación y ataques personales, «un daño que no se va a poder arreglar», ha subrayado el regidor.