La polémica provocada por las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre las macrogranjas españolas ha desencadenado el primer choque del año entre los asociados del Gobierno y prosigue dando munición a la oposición frente a la cita electoral del trece de febrero en Castilla y León. Pedro Sánchez se ha referido de forma directa a las palabras de Garzón en una entrevista en la SER en la que ha lamentado «mucho» la polémica generada por esas declaraciones por comprender que no se corresponden con la realidad del campo, en tanto que genera una carne «de excepcional calidad», ni con el trabajo que hace día tras día el Ejecutivo.