Con las últimas noticias que apuntan al posible fin del estado de alarma el próximo nueve de mayo, cada vez hay más personas que piensan en reanudar sus celebraciones. Y en este escenario, las piscinas privadas se posicionan este año en las primeras situaciones. Un espacio que se amolda a celebraciones o bien asambleas familiares, fiestas, bautizos o bien bodas.

España cuenta con una iniciativa de economía cooperativa consistente en el alquiler de piscinas entre particulares: Swimmy. La compañía, creada en Francia hace un par de años, cuenta en el país vecino, el primer parque de piscinas particulares de Europa, con más de mil dueños anotados en su página web y unos treinta usuarios. La firma, fundada por Raphaelle de Monteynard, acoge en España unas cuatrocientos veinte piscinas privadas y en la Comunidad de la capital española, ochenta y siete están abiertas.

Con esta plataforma, dueños y usuarios consiguen el máximo desempeño, hasta ocho mil euros de beneficios por temporada. Además de esto, la inscripción es gratis para los dos. En la página web, los interesados en arrendar una piscina que estén registrados pueden hallar una breve descripción de las instalaciones que se ofrecen, como por poner un ejemplo las medidas del emplazamiento, si disponen de jardín, barbacoa, si admiten mascotas o bien si tienen tumbonas.

El dueño puede ceder el empleo de su piscina a lo largo de una hora, una tarde o bien aun un día entero. Las reservas y el pago se administran íntegramente por medio de la página web.

El costo lo pone el dueño y fluctúa entre diez y veinticinco euros por persona para media jornada. En el caso de la capital española ronda los quince euros. Cuanto más próxima se halle la piscina a una enorme urbe, más costoso resulta su alquiler. La localización es determinante en el costo.

Un servicio en apogeo

La compañía sigue su expansión cara otros países. E.U. (cuenta con once millones de piscinas), Italia y Alemania van a ser los próximos lugares donde se va a poder gozar de un baño en una cualquiera de las piscinas que son parte de la iniciativa.

En España, hay muchas piscinas mas las emplean unos pocos. Conforme el estudio del parque de piscinas de empleo público y colectivo en España de dos mil diecisiete de la Asociación De España de Profesionales del Ámbito de Piscinas (ASOFAP), el total del parque de piscinas en este país es más o menos de uno con dos millones de unidades. De esta cantidad, la enorme mayoría (uno con dieciocho millones) son piscinas unifamiliares. Esta cantidad hace que, conforme la ASOFAP, España sea el segundo país de Europa con mayor número de piscinas privadas, tras Francia. El resto (ciento veinti mil setenta piscinas) son de empleo público o bien colectivo. En esta primera categoría se incluyen las treinta y uno y ciento cinco piscinas de instalaciones deportivas, parques acuáticos, hidroterapia, hoteles y cámpines. Las prácticamente noventa piscinas sobrantes -de empleo colectivo- son eminentemente las de comunidades de vecinos, que han proliferado en las últimas décadas. Las comunidades autónomas con mayor número de piscinas de los dos usos son Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

La economía colaborativa llegó a España hace unos años y, de forma progresiva, va extendiéndose a nuevos negocios. Igual que plataformas como Airbnb deja arrendar residencias particulares o bien Blablacar da la opción de compartir un vehículo, Swimmy torna posible gozar de las piscinas ahora que se aproxima el buen tiempo y el fin de estado de alarma.