Muchos conocen la marihuana y sus efectos para la salud, pero no todos saben específicamente acerca del cáñamo, un tipo de marihuana del cual se extrae el aceite de cannabidiol, que tiene grandes propiedades terapéuticas y medicinales.

Cuando se habla de marihuana lo primero que viene a la mente es un tipo de droga que puede perjudicar a la salud. Sin embargo, existen otros tipos de cannabis (planta de marihuana) que contienen mucho menos THC, que es la sustancia psicoactiva prohibida en la mayoría de países del mundo, y tienen más cannabidiol (CBD), elemento que, más bien, genera bastantes beneficios.

Posiblemente te estés preguntando qué es el CBD o cannabidiol. Pues el CBD es un cannabinoide que se encuentra en la planta de cáñamo y que, a diferencia del THC, no posee efectos psicoactivos y no es nocivo para la salud, sino todo lo contrario, puede ser muy beneficioso para el organismo.

El aceite de CBD es ampliamente utilizado en todo el mundo, gracias a sus distintos beneficios y a los efectos positivos que produce en el tratamiento de diversas dolencias. Además, el aceite de cannabidiol es completamente natural, ya que se extrae directamente del cáñamo.

Propiedades del cannabidiol

Entre las principales propiedades del aceite de CBD se encuentran las antiinflamatorias y tranquilizantes que son eficaces para aliviar el dolor crónico causado por distintas enfermedades como la artrosis, la esclerosis múltiple o la artritis.

Otra propiedad del cannabidiol que es ampliamente aprovechada por quienes lo consumen es que ayuda a combatir el insomnio, alargando el sueño y mejorando su calidad.

Además, el CBD es bastante útil para tratar y evitar adicciones, gracias a que ayuda a controlar mejor los deseos impulsivos.

Uno de los usos más populares del CBD es ayudar a la salud mental, esto es debido a que el cannabidiol inhibe la transmisión de la señal nerviosa y modula la acción de varios neurotransmisores.

Muchas personas utilizan el aceite de CBD, porque a diferencia de muchos de los productos farmacéuticos convencionales, consumir cannabidiol nunca produce efectos secundarios en el organismo, por lo que se puede utilizar sin ninguna preocupación.

¿Cómo utilizar el aceite de CBD?

Existen muchas maneras de utilizar este producto, algunas más efectivas que otras, dependiendo del tipo de resultado que se busque.

La forma más utilizada y con la que se pueden aprovechar mejor todos los efectos positivos del aceite de cannabidiol, es consumirlo sublingualmente, lo que significa que se deben poner algunas gotas debajo de la lengua para tragarlas, después de al menos 30 segundos.

Es uno de los métodos más efectivos, ya que el CBD se absorbe directamente en el torrente sanguíneo, repartiéndose por todo el cuerpo de forma mucho más rápida que con otros métodos, por lo que se aprovechan al máximo los beneficios del aceite de cannabidiol.

Otra forma de consumo bastante popular es la oral, que aunque es la manera con la que los efectos duran más tiempo, también es la que tarda más en hacer efecto, por lo que puedes tardar hasta dos horas en empezar a notar los beneficios del aceite de CBD. Hay muchas formas en las que se puede consumir, se puede tomar solo o añadir a una bebida o alimento.

El uso tópico es la mejor manera de utilizar el aceite de CBD si lo que se busca es calmar dolores en zonas específicas, calmar inflamaciones, etc. Pero si lo que se necesita es aprovechar todas sus propiedades, entonces otras formas de consumo pueden ser más útiles.

Otra manera de consumir el cannabidiol, aunque no muy utilizada, es mediante la inhalación. Al inhalarlo, el CBD entra en los pulmones y se dispersa hasta llegar a la sangre, lo que provoca efectos casi instantáneos. 

Sin embargo, inhalar CBD generalmente implica fumar, lo que produce combustión y puede generar sustancias químicas cancerígenas, así que consumir cannabidiol inhalado puede no ser la manera más saludable de hacerlo.

Aunque puede que quieras comenzar a utilizar el aceite de cannabidiol lo antes posible, para aprovechar mejor sus propiedades, debes saber que si estás empezando a consumir el mismo, lo más recomendable es hacerlo en dosis bajas e ir aumentando poco a poco, para descubrir cuál puede ser más adecuada para ti.

Además, a pesar de sus variadas propiedades medicinales, el aceite de CBD solo debe ser tomado como complemento y no debería ser utilizado como reemplazo de los medicamentos convencionales.