Los españoles de más de dieciseis años van a poder mudar desde este jueves dos de marzo su nombre y su sexo en el Registro Civil sin requisito, más que su deSeo expreso del demandante, con la entrada en vigor de la Ley Trans.

El texto de la regla, aprobada por el Congreso hace un par de semanas, se publicó este miércoles en el Folleto Oficial del Estado (BOE) y, conforme se recoge en la ley esta entra en acción al día después de dicha publicación, esto es, hoy.

Así, desde el día de hoy es suficiente con que, quien así lo desee, pida un cambio registral por escrito, sin precisar presentar pruebas ni testigos. Esta resolución habrá de ser ratificada por el demandante 3 meses después, al tiempo que la Administración va a tener un mes más de plazo. Esto es, el proceso va a durar unos 4 meses como máximo.

Esta ley altera el texto aprobado en dos mil siete a lo largo del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, que demandaba para el cambio registral por lo menos un par de años de hormonación y un diagnóstico médico que acreditase una disforia de género.

El caso de los menores

La entrada en vigor de esta regla asimismo deja mudar su nombre y su sexo a los menores de entre catorce a dieciseis años, si bien en su caso van a deber tener el permiso de sus progenitores o tutores para su petición. En caso de que un menor no cuente con el permiso de estos, se va a nombrar un defensor judicial para solucionar el enfrentamiento.

Además de esto, los pequeños de doce a catorce años pueden alterar el género siempre que el menor tenga la autorización de un juez, que examinará su madurez; al tiempo que los menores de doce años no pueden mudar la mención registral del sexo mas sí su nombre para ajustarlo al género con el que se identifica.

Al contrario, la ley deja que en 6 meses una persona trans puede pedir regresar a su sexo original de igual forma que lo solicitó. Caso de que quisiese alterarlo por tercera vez, entonces debería pasar por un juez, quien resolvería si hay carices de un fraude de ley.

Desde Justicia han asegurado a Europa Press que el Registro Civil está dispuesto para realizar este cambio de legislación, ya que estas medidas ya se aplican de forma afín en quince autonomías que tienen su Ley trans.

Aún así, explica que se ha producido una asamblea con el departamento que dirige Irene Montero ya que la regla explicita que los funcionarios van a deber informar a los demandantes del cambio registral sobre este proceso, como el de reversión, entre otras muchas cuestiones. Justicia ha explicado a Europa Press que se hallan a la espera de que se les facilite la nueva información que han de dar a los demandantes.

Garantiza derechos LGTBIQ+

Mas estas no son las únicas medidas que van a entrar en vigor, la ley asimismo incluye medidas para asegurar los derechos de las personas LGTBI, como la filiación de los hijos de parejas lesbianas sin que estas hayan de estar casadas.

Además de esto, las mujeres solteras, lesbianas y bisexuales van a tener acceso a la reproducción asistida y se van a poner en marcha medidas de capacitación en diversidad para asistentes de personas mayores o medidas con relación a la educación y contra la discriminación del colectivo (laboral, social, ocio).

Asimismo se reconoce el sexilio, que es el abandono de un pueblo o urbe por la parte de una persona del colectivo debido a la discriminación o LGTBIfobia que padece en su ambiente en tal sitio, o se prohíben las conocidas como terapias de conversión.

«Vigilantes» para su aplicación

Desde la FELGTBI+ han asegurado que van a estar «vigilantes» a fin de que todas y cada una de las medidas que supone esta regla se apliquen apropiadamente, dadas las críticas que ha recibido el texto, tanto desde el planeta político, como desde la sociedad civil.

Entre estas están las de una parte del movimiento feminista. Este campo ha asegurado sostendrán su lucha contra esta ley hasta el momento en que sea derogada. Estas feministas estiman que esta regla provoca el «borrado» de las mujeres en las estadísticas o en el deporte. Además de esto, denuncian que deforma la ley de Violencia de Género, proponiendo la posibilidad de que atacantes sexistas puedan evitar su condena o cumplirla en una cárcel de mujeres si piden un cambio de sexo. O el hecho de que las mujeres trans pueden beneficiarse de ayudas que reciben las mujeres.

En este sentido, el texto recoge un artículo por el que se asegura que un atacante va a ser juzgado y cumplirá su condena conforme el género en el que estuviese registrado en el instante del acontencimiento. Al tiempo que en otro artículo se determina que un hombre que haya reclamado el cambio registral de sexo no va a poder beneficiarse de las ayudas a mujeres.

Una ley mordaza

Este campo del feminismo asimismo demanda las sanciones que se imponen con esta regla, que consideran una ley «mordaza». Específicamente, desde este jueves, se impondrán multas administrativas en casos «muy graves» de hasta diez y uno a ciento cincuenta euros, que son aquellos relacionados con el acoso o negar un empleo o un alquiler a alguien por ser LGTBI.

Si bien las más polémicas han sido las leves y graves relacionadas con «emplear o producir expresiones humillantes». Conforme las activistas, sus críticas a la ley pueden ser consideradas en este conjunto.

Este movimiento ha hecho un llamamiento, por otro lado, a asistir en masa a las oficinas del Registro Civil para pedir un cambio de sexo.