A lo largo de las cuatro horas y media de asamblea entre la Junta Directiva y el Comité Regional del PP, Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a expresar su pretensión de encabezar el partido en la capital de España para lo que solicitará “humildemente” el “apoyo y respaldo” de todos, en referencia a la Dirección Nacional. Sobre la data del Congreso, que prosigue sin definirse, el comité regional ha expresado su voluntad de festejarlo en el primer semestre de dos mil veintidos, cuestión que deberá examinar el partido basándonos en los plazos y requisitos establecidos en los estatutos.

Conforme han declarado diferentes personalidades del partido que han participado en esta asamblea, como la expresidenta Esperanza Aguirre, “todas las intervenciones de los miembros del Comité regional han ido en exactamente el mismo sentido; la voluntad del Partido Popular de la villa de Madrid es festejar el Congreso en el primer semestre del año y eso es lo que va a elevar Pío García Escudero (el presidente temporal del Partido Popular de la capital española) a la Ejecutiva”.

Conforme fuentes próximas a la presidente, Isabel Díaz Ayuso ha trasladado a la Ejecutiva Nacional la necesidad de festejar el Congreso lo más pronto posible para contagiar a «toda la Comunidad de la villa de Madrid» de «la ilusión del cuatro de mayo», cuando la zona se tiñó de azul con su victoria. Otros cargos próximos a Díaz Ayuso, como es el caso de Enrique Ossorio, portavoz del Gobierno regional, han abundado en esta “necesidad” y ha asegurado que “esta interinidad” debería «finalizar lo antes posible» y en especial de cara a las elecciones de dos mil veintitres pues «es de los pies en el suelo». Desde mayo de dos mil dieciocho, cuando Cristina Cifuentes dimitió, el liderazgo del partido en la zona recayó sobre Pío García Escudero.

No existen “guerras internas”

Sobre las relaciones entre el Partido Popular de la villa de Madrid y la Dirección Nacional encabezada por Pablo Casado y el Secretario General del partido, Teodoro García Escudero, se ha especulado mucho a lo largo de los últimos meses. Por una parte, se atribuyó a la victoria electoral del 4 de mayo el posible enfriamiento de las relaciones, debido a la gran proyección política y mediática que ha logrado Díaz Ayuso, llegando a confrontar con el presidente del Gobierno de una manera más intensa que el propio Casado dentro y fuera del Congreso de los Miembros del Congreso de los Diputados.

En este escenario, la celebración del Congreso del Partido Popular de la villa de Madrid para escoger al nuevo presidente o bien presidente supone un acontecimiento clave que ha generado cotilleos sobre posibles tensiones internas, por la cuota de poder que supondría este puesto para Díaz Ayuso frente al liderazgo del presidente nacional del partido. Debido a ademanes como el de la llegada de la presidente de la capital de España a la Convención Nacional del partido en su última jornada tras su viaje a USA, en las declaraciones públicas de los cargos ‘populares’ se ha negado siempre y en toda circunstancia cualquier género de enfrentamiento interno, asimismo en la asamblea de esta mañana.

«Tengo la obligación de salir robustecidos de acá y si hay alguien que tiene alguna discrepancia tengo la obligación de persuadir de que esta alternativa, que este paso que daré cara adelante, es el mejor para la casa y voy a tener toda la paciencia y todas y cada una de las ganas», ha declarado Díaz Ayuso, que considera un descalabro que no se alcanzara un pacto por el hecho de que el Partido Popular es un partido «que siempre y en todo momento ha caminado unido» y es su responsabilidad «que no haya divisiones ni que se nutra lo que había hasta la data que era una sola fricción». Todavía de esta manera, ha querido aclarar que acatará las datas que marque el partido para la celebración del Congreso regional.