Isabel Díaz Ayuso se ha transformado en trending topic (tema de tendencia) a nivel nacional en redes sociales por su negativa a aplicar en la Comunidad de la villa de Madrid que encabeza el recién aprobado plan de ahorro y eficacia energéticos del Gobierno central.

En un mensaje en redes sociales, Ayuso explicó que se negaría a aplicarlo y las razones para ello: «Por la parte de la Comunidad de la capital de España no se va a aplicar. la capital española no se apaga«.

Arguyó que «esto produce inseguridad y ahuyenta el turismo y el consumo. Provoca obscuridad, pobreza, tristeza«.

Además de esto denunció que mientras, el Gobierno «tapa la pregunta: ¿qué ahorro se va a aplicar a sí mismo?», alinéandose con el argumentario de su partido, que pasa por criticar al Ejecutivo en sus medidas anticrisis al paso que sostiene un gabinete con prácticamente veinte ministros y multitud de aconsejes y demás cargos institucionales.

El plan de ahorro

El Consejo de Ministros aprobaba el día de ayer lunes, ya antes de las vacaciones, las nuevas medidas para prosperar la eficacia y el ahorro energético anunciadas por Pedro Sánchez hace algunos días.

Resalta la restricción del aire acondicionado a un mínimo de veintisiete grados y la calefacción se limitará a diecinueve de máxima.

Unas medidas que, por el momento, no van a ser obligatorias en los hogares, sino más bien en los edificios y transportes públicos, centros de trabajo y superficies comerciales.

El propósito de estas medidas es reducir el consumo de gas de España un siete por ciento en los próximos meses en acorde con lo aprobado por los veintisiete la semana pasada, cuando se acordó que todos y cada uno de los países de la UE reducirían de manera voluntaria sus consumos de gas para hacer en frente de la crisis e ir reduciendo poco a poco la dependencia rusa.

Edificios y otras medidas

La refrigeración de estos edificios no se va a poder poner bajo los veintisiete grados centígrados ni la calefacción por sobre los diecinueve.

Las puertas de acceso a los locales van a tener cierres automáticos y las luces de los escaparates se van a apagar a las diez de la noche.

Además de esto, los inmuebles deberán hacer una revisión excepcional de sus calderas e instalaciones térmicas ya antes del treinta y uno de diciembre de dos mil veintidos, si la última la hicieron ya antes del 1 de enero de dos mil veintiuno.