Las contestaciones tranquilas y distanciadas de cuestiones ideológicas no acostumbran a ser frecuentes en la presidente de la Comunidad de la villa de Madrid. Mucho menos cuando recibe críticas desde la bancada de la izquierda. La moderación supone un aspecto infrecuente en el perfil político de Isabel Díaz Ayuso, un talante del que ha hecho gala a lo largo de la sesión de control en la Reunión de la capital de España y que podría ser un factor más que ocasional.

«Si vas con el recurso al Tribunal Constitucional a la caja del súper no te lo cambian por la cesta de compra ni sirve para ahorrar dinero», «busca casito» o «no promueve los paraísos fiscales, promueve los parásitos fiscales» son ciertas oraciones que ha recibido la presidente desde la boca de Mónica García, portavoz de Más la capital española. En una línea semejante, el socialista Juan Lobezno y la portavoz morada Alejandra Jacinto han dedicado palabras duras contra la administración de la presidente en materia de fiscalidad y de servicios sociales.

«Toda vez que manipule hablando de impuestos ahí voy a estar yo para explicar su fraude fiscal masivo a las clases medias de esta comunidad» o «agárrese señora Ayuso por el hecho de que sé lo que es un desalojo mas en el mes de mayo lo sabrá «, son otros ejemplos del ejercicio que ha efectuado la oposición a lo largo de sus preguntas. No obstante, y pese a todo, la jefe del Ejecutivo está «en modo zen» y sostiene su compromiso con la moderación y con sostener las polémicas distanciadas del Parlamento regional.

Vox maneja «datos falsos» sobre residencia, conforme Ayuso

«Creo que todas y cada una de las ideas a vuelapluma que lanza están bien mas hay que aterrizarlas. Lo de la villa de Madrid Nuevo Norte es patraña y lo de las cantidades de residencias okupadas es patraña», ha respondido Díaz Ayuso a Rocío Monasterio, frente a una serie de propuestas y críticas efectuadas en materia de residencia. Para la portavoz de Vox, la primordial necesidad de la sociedad madrileña en este campo es la liberalización del suelo, como solución para la crisis de oferta que, asegura, sufre la zona. En este punto, Monasterio ha sugerido a la presidente que «deje de mirar a Sánchez» y que «se ponga a trabajar por el bien de los madirleños».

De forma sorpresiva, la contestación de Díaz Ayuso a su asociado preferente ha sido una de las más agrias en esta sesión plenaria, una actitud que no satisface a Vox ya que ninguna de las medidas que ha pedido ni niguna de las críticas han sido admitidas. Así, esta actitud cara el conjunto de su oposición puede ser entendida como una parte de su estrategia política de cara a los comicios de dos mil veintitres, con relación a su voluntad de ampliar las bases de su electorado con la vista puesta en el centro.