Asociación Ginso: ocasiones formativas para los más frágiles

Asociación Ginso: ocasiones formativas para los más frágiles

La asociación Ginso trabaja en beneficio de pequeños y adolescentes desde hace 2 décadas y muestra singular sensibilidad con los que presentan más contrariedades para integrarse en la sociedad: menores bajo riesgo de exclusión. La corporación facilita su inserción sociolaboral mediante programas renovadores donde se promueven valores como la colaboración, el respeto y el compromiso. Mediante Recurra Prevención, forman a enseñantes y a otros profesionales en contacto con la niñez para ampliar sus herramientas en el momento de eludir o bien solucionar problemáticas como las adicciones, la violencia filioparental o bien el abandono escolar. Para prevenir este último, aconsejan a estos jóvenes cursar estudios de Capacitación Profesional por su carácter práctico y su relación directa con la utilización.

Los menores y jóvenes bajo riesgo de exclusión o bien inmersos en situaciones de enfrentamiento social forman el colectivo sobre el que pivota la actividad y razón de ser de Ginso. Desde dos mil uno, la asociación fomenta la integración sociolaboral de este segmento frágil de la población creando ocasiones para ellos mediante programas de prevención y también intervención.

En sus cerca de 2 décadas de trabajo han atendido a más de diez pequeños y adolescentes en sus centros con el apoyo de un equipo especializado de prácticamente ochocientos profesionales. Durante su trayectoria, se ha afianzado como una corporación de referencia en el ambiente nacional en su área, un hecho que ha motivado a las Administraciones Públicas a requerir su cooperación de forma frecuente.

Ginso establece el ‘superior interés del menor’ como primer criterio en todos y cada uno de ellos de sus renovadores proyectos y ejercita una tarea social en la que la prioridad la marca la reducción de la criminalidad juvenil, a fin de fomentar sociedades seguras, inclusivas y también igualitarias en el acceso a los recursos. Creen en las segundas ocasiones y, en este camino, la educación juega un papel determinante y la Capacitación Profesional es parte del proceso.

La asociación acepta la atención integral de las necesidades de los menores en los campos formativo, asistencial, ocupacional y de ocio con la meta de facilitar su inserción en la sociedad y en el mercado de trabajo. Para esto, apuesta por la filosofía de la prevención, la que desarrolla en programas como Recurra, que asimismo combina la intervención con jóvenes en enfrentamientos con sus familias.

Recurra Prevención

En esta línea, Ginso y el doctor Javier Urra, que comparten motivación y trabajo por el bien de la niñez, impulsaron Recurra Prevención en dos mil once. La iniciativa aborda en conjunto aquellos temas que preocupan y ocupan a la sociedad para poder prevenirlos desde 2 ejes diferentes y complementarios: dar capacitación y aplicar el programa de prevención escolar ‘Generación Convive’ en institutos y también institutos.

El proyecto una parte de la experiencia de Recurra Intervención, que en sus 9 años de vida ha ayudado a más de dos mil menores y a sus núcleos familiares mediante una consulta ambulatoria y asimismo del Centro Terapéutico Campus Unidos. Su índice de éxito del ochenta por ciento le acredita como precedente y agente colaborador de Recurra Prevención.

Mediante este servicio, Ginso encauza sus propuestas para eludir que los menores se vean inmersos en escenarios conflictivos. Para esto, la actuación temprana resulta determinante, en tanto que gracias a ella se dota a las personas de las herramientas que les dejarán encarar con garantías ambientes desfavorables. En este sentido, la asociación resalta la educación como la mejor manera de prevención y centra sus sacrificios en ofrecer capacitación tanto a profesionales como a progenitores. Desde las pautas establecidas, estos guiarán a pupilos y también hijos cara la adopción de conductas prosociales y los valores que las definen: colaboración, respeto, corresponsabilidad y compromiso.

La vertiente formativa de Recurra Prevención se identifica por la máxima ‘educarnos para educar’, puesto que aboga por el aprendizaje progresivo de todos y cada uno de los profesionales que sostienen contacto con pequeños y adolescentes: profesores, educadores sociales, monitores de ocio y tiempo libre, de comedores y de extraescolares, trabajadores sociales, enfermeras y personal no enseñante de los centros de educación, entre otros muchos. Estos trabajadores de las ramas educativa, sanitaria y social se encaran día a día a nuevos desafíos derivados del ambiente variable en el que vivimos. Por esta razón, resulta de vital relevancia que actualicen los procedimientos que adquirieron en su aprendizaje inicial. Las acciones que suponen riesgo cambian, como asimismo lo hacen los métodos para combatirlas, basados en la investigación y la experiencia. En este marco, Ginso provee a estos trabajadores de las herramientas para solucionar o bien eludir problemáticas viejas y nuevas como la violencia filioparental, las adicciones con o bien sin substancias, la pertenencia a conjuntos extremistas o bien sectas, el suicidio, las contrariedades con la realidad anatómico, el abandono escolar, la violencia sexista o bien los trastornos de la nutrición. A lo largo de la capacitación, los participantes se alimentan de conocimientos novedosos, del saber del especialista que da el curso o bien seminario y de los testimonios de los compañeros, que comparten sus casos, dudas y creencias.

La capacitación deja a los profesionales anticiparse a situaciones problemáticas con las que aún no se ha encontrado. Esto minimiza los peligros asociados a un mal afrontamiento de los inconvenientes, como la autopercepción negativa, la escasa calidad, la baja autoestima o bien las contrariedades en las relaciones con el resto. Los enseñantes y otros trabajadores vinculados con los pequeños van a poder enseñar de esta manera desde el ejemplo, puesto que van a mostrar a los menores la relevancia del aprendizaje progresivo alén de la educación formal, ampliando intereses y horizontes personales y profesionales.

Recurra Prevención se completa con ‘Generación Convive’, un programa de convivencia escolar en el que se promueve la educación en valores y la inteligencia sensible. La iniciativa busca robustecer el vínculo y la confianza entre el profesorado y el estudiantado. También, Ginso ayuda a los estudiantes a relacionarse consigo mismos y con el resto mientras que sus familias son participantes del proceso.

Este proyecto se desarrolla en los centros de educación, que se transforman en espacios donde priman el respeto, la empatía y la aceptación propia y del otro para consolidar relaciones personales sanas. Esta convivencia afable se logra desde la reflexión y el discute, aparte de a través de juegos y una plataforma digital que conjuga las ventajas de la tecnología y el trabajo en el sala. Los cursos están destinados a pupilos desde Sexto de Primaria hasta Cuarto de SecunSecundaria, un rango de edades esencial en el desarrollo de las habilidades sociales.

Menores bajo riesgo de exclusión social

La dedicación en pro de la niñez de Ginso se acentúa en los pequeños y adolescentes en peligro de exclusión social, esto es, aquellos que pertenecen a conjuntos “total o bien parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven, viéndose privados de opciones consideradas esenciales para el desarrollo humano”, en referencia a la definición de Hernández (dos mil ocho) citada por Agost y Martín (2012:132). La asociación dedica a este colectivo una singular atención y también incide en que la Capacitación Profesional forma una de las modalidades educativas que más se ajustan a sus circunstancias.

En una visión general, estos menores se enmarcan en un contexto social en el que conviven con faltas educativas a nivel familiar, patrones de desestructuración, contrariedades vinculares, pautas educativas inconsistentes y parentalización temprana. Asimismo pueden presentar patrones de personalidad y conductuales basados en la alta impulsividad, déficits de autocontrol, cortes cognitivos y contrariedades de interacción social, condiciones que les impiden amoldarse a espacios normativos normalizados como la propia escuela. De esta manera, los desajustes en el campo escolar son comunes y habitualmente derivan en desfases curriculares que acaban con un prematuro abandono escolar.

La asociación Ginso promueve entre estos adolescentes cursar una Capacitación Profesional, puesto que supone muchos beneficios sicológicos para ellos. Por una parte, mejora su autoconcepto y aumenta su autoestima al brindarles la pertenencia a un conjunto de referencia positivo, un hecho que influye en que se sientan capaces y animados para añadir conocimientos tanto teóricos como prácticos. Por otro, asimismo les reporta beneficios psicosociales, al ejercer como trampolín de acceso al planeta laboral y, con esto, multiplicar su plena inclusión en la sociedad. Lograr un empleo retribuido supone para ellos alterar su autopercepción, liberándose de etiquetas sociales y estereotipos que los limitan.

Proponer trayectos formativos tradicionales para estos menores puede repercutir en sus inconvenientes, sin lograr beneficios ni cumplir con la meta primordial: que completen unos estudios que los capaciten para encarar una inserción sociolaboral prácticamente inmediata. Por esta razón, para estos jóvenes propensos a dejar el sistema escolar a edades tempranas, se han establecido las Salas de Compensación Educativa (ACE) y las Unidades de Capacitación y también Inserción Laboral (UFIL).

Las primeras acogen a estudiantes que cumplan quince años de edad a lo largo del año natural en que se comienza el curso escolar. Los pupilos prosiguen el currículo de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) si bien amoldado a sus capacidades, intereses y necesidades, con lo que tiene un enfoque principalmente práctico. Las materias se dividen en 3 ámbitos: lingüístico-social, científico- matemático y práctico. Este último resulta el más atrayente y motivante para los chicos, puesto que ven en él una ocasión real de incorporarse al mercado de trabajo al adquirir conocimientos de artes gráficas, automoción, cocina, confección industrial, electricidad o bien peluquería. Al término de estos programas, pueden dar continuidad a exactamente los mismos mediante la Capacitación Profesional Básica o bien las UFIL.

En lo que se refiere a la propia Formación Profesional Básica, resulta una alternativa muy apropiada para estos jóvenes que viven en ambientes muy complejos. Esta modalidad ha sido desarrollada para los menores que no estén en condiciones de conseguir el Título de Enseñanza Secundaria Obligatoria mas, al unísono, muestren interés por las titulaciones de Capacitación Profesional.

Aquellos que se decanten por esta vía van a deber haber cumplido los quince años o bien hacerlo a lo largo del año natural en curso y no superar los diecisiete en el instante en que se tramite la petición ni a lo largo de ese año. También, asimismo se impone como condición imprescindible haber cursado el tercer curso de ESO o bien, excepcionalmente, haber completado el segundo curso y ser propuesto por el equipo enseñante a sus progenitores, madres o bien tutores legales para incorporarse a un ciclo de Formación Profesional Básica.

En la Comunidad de la capital de España se hallan libres diferentes perfiles en esta propuesta educativa, como servicios administrativos, cocina y restauración, informática y comunicaciones, electricidad y electrónica, reforma y mantenimiento de edificios, peluquería y estética o bien mantenimiento de automóviles. Todas y cada una profesiones con un componente práctico elevado que, nuevamente, estimula a estos pupilos bajo riesgo de exclusión social. Para aquellos prestos a ampliar sus estudios, seleccionar el camino de la Capacitación Profesional Básica los capacita para acceder a la formación profesional de Grado Medio y/u conseguir el título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria si superan una evaluación final.

Las Unidades de Capacitación y también Inserción Laboral (UFIL) representan otra de las posibilidades a fin de que estos menores extiendan su estancia en las salas. Exactamente las mismas se orientan a pupilos con necesidades educativas concretas y el Gobierno regional madrileño ha implantado en ellas los programas profesionales de modalidad general. Estos se adecúan a los jóvenes que, perteneciendo a colectivos de población en desventaja por motivos de origen social, económico, cultural o bien étnico, presenten singulares contrariedades de inserción laboral, como a menores bajo medidas judiciales o bien provenientes de la Dirección General de Niñez, Familias y Natalidad y de la Agencia de la Comunidad de la capital española para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor.

En un caso así, se trata de proyectos formativos con una duración total de entre uno y un par de años que dan a los pupilos conocimientos en campos como la fontanería, la carpintería, la hostelería y cocina, la peluquería, la electrotecnia o bien las telecomunicaciones. El componente teorético se acompaña de prácticas en diferentes recursos profesionales e inclusive con el acceso a un puesto en calidad de capacitación en el que en todos y cada caso se efectúa un seguimiento siguiente de su desempeño.

Ginso defiende y destaca la pertinencia del establecimiento de estas opciones formativas estimulantes y de carácter práctico, en tanto que contribuyen a agilizar la inserción laboral de los menores con contrariedades para sostenerse motivados. Además de esto, aboga por que estos pupilos no sean expuestos a contextos exageradamente teóricos o bien con una larga prolongación temporal de los cursos, en tanto que por su naturaleza precisan una percepción de recompensa, vista esta como un puesto, más próxima en el tiempo.

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