El Conjunto Mixto ha dado el micrófono a José Luis Martínez-Almeida a fin de que autopromocione su administración solicitando una comparecencia a fin de que este exponga en el Pleno el cumplimiento de su programa electoral, que el regidor ha cifrado en el noventa y dos por ciento. Recobra la capital de España pretendía «no que se luzca, sino más bien retratarle», persuadido de que su orden «no va a ser recordado por nada», y el regidor ha agradecido irónico este ademán «de cariño» para reivindicar que el la villa de Madrid que dirige «va como un tiro, por más que les moleste». Un diagnóstico que no comparten ni Vox ni la izquierda. «Dígale que la urbe va como un tiro a los vecinos sin luz de la Cañada o bien a los vecinos de la calle Ponzano», le ha espetado la portavoz de Más la villa de Madrid, Rita Maestre.

El líder municipal ha sostenido la defensa de su administración en que el Instituto de Estrategias Urbanas de la Japanese Mori Memorial Foundation ha upado por vez primera a Madrid al ‘top ten’ del ranking mundial de las mejores urbes. «Con estaba en el puesto veintitres», ha chinchado a los ediles carmenistas. Asimismo ha ligado la buena marcha de la urbe que la oposición no comparte a su política de rebaja fiscal, apelando por vez primera en el alegato a los de Javier Ortega Smith señalando que si se aprueban los Presupuestos de dos mil veintidos los impuestos habrán mermado en quinientos millones desde el instante en que Partido Popular y Cs aceptaron el mando en Cibeles.

El primer edil ha manifestado su voluntad de que se le recuerde «por ser el regidor que en todos y cada instante hizo lo que debía, independientemente de si le dañaba o bien no». Una aseveración que la portavoz del Partido Socialista, Mar Espinar, ha usado para reprocharle su ausencia en el entierro y entierro de la escritora Almudena Grandes. «Afirma que desea ser recordado por haber hecho siempre y en toda circunstancia lo que debía y debería haber estado en el tanatorio», le ha afeado. En su reflexión sobre el legado que va a dejar a los madrileños, Martínez-Almeida sí tiene algo claro: «No sé por qué razón voy a ser recordado, mas lo que sí sé es que de ya no recuerda absolutamente nadie», ha soltado a los exconcejales de Ahora la capital española.

Luis Cueto, de Recobra la capital española, ha caricaturizado que lo más importante del Ejecutivo actual sea «pavimentar calles y abonar las nóminas». Ha pedido que corrijan «su actitud de cánido del horticultor» y que vayan alén del continuismo de los proyectos impulsados por Manuela Carmena, como la reforma de la Plaza de España o bien el desbloqueo de la capital española Nuevo Norte. Ha demandado, asimismo, incluso Gobierno «gorrón» que no reclame dinero al Gobierno para poder bajar los impuestos, que reduzca la deuda y que recaude más de «quien más tiene».

Vox se aúna a las críticas de la izquierda

Ortega Smith, que ha aprovechado su turno para querer a Almeida «que le vaya bonito», se intuye que referido a la busca de un nuevo asociado para aprobar los Presupuestos. «Con nosotros no cuenten», ha enfatizado tras contar una retahíla de medidas sin ejecutar incluidas en el pacto de investidura de Vox, Partido Popular y Cs. Los alumnos de la ciudad de Santiago Abascal echan en falta el abono de las cuantías que se deben a la Policía, las diez plazas pactadas para parking disuasivos que han sido paralizados, la puesta en marcha del Samur del Mayor, la Casa de Campo del Norte, el soterramiento de la A-cinco o bien la supresión de «las banderas de los puestos que prosiguen en los balcones municipales». «A tomar el pelo a otros», ha afirmado el portavoz de Vox en comparación con noventa y dos por ciento del cumplimiento que asegura el regidor sobre tal acuerdo tras criticar que facilitasen la creación del Conjunto «Comunixto» y que hayan previsto una colecta de doscientos millones en multas con la permanencia del la villa de Madrid Central de «Carmeida», un punto que Almeida ha negado.

Más la capital de España, por su lado, ha cuestionado el «mérito bastante limitado» que, a su juicio, supone la continuidad del proyecto del precedente equipo de Gobierno. «Uno espera que pongan sobre la mesa alguna idea propia», ha trasladado Rita Maestre. La portavoz ha denunciado la «catastrófica» administración del regidor a lo largo de Filomena y con respecto a las políticas de movilidad, encontrando la réplica del regidor, quien ha comentado que en el mes de noviembre de dos mil diecinueve entraron al área de bajas emisiones de Centro ciento treinta y ocho mil automóviles en frente de los ciento trece mil de noviembre de dos mil veintiuno, tumbando de esta forma la protesta de que la regulación del acceso de los mercaderes abriría las puertas de la capital española Central a cincuenta vehículos diarios. Sin embargo, la crítica de Más la capital española no se ha detenido ahí. «No han pacificado el tráfico en ambientes escolares, frenan políticas de reequilibrio y asuelan los bosques urbanos -el de Barajas- y afirman que la capital española va excelente y que los inconvenientes no existen», ha zanjado.

Desde la bancada socialista tampoco se ha apreciado un ápice de complacencia. Tras incidir en que en el corazón del prime edil matritense «hay más espacio para el Partido Popular que para la capital de España», Mar Espinar ha puesto encima de la mesa los atascos de «pesadilla» que padece la urbe y que «inciden de forma directa en la polución» y las emisiones de metano que -en Valdemingómez-, que «supongo deseará pasar por encima». También, ha acusado al Gobierno local de revertir la villa de Madrid Central, de «cargarse» Bicimad y de los «inconvenientes de convivencia» derivados de «meter la conocida libertad en una caña de cerveza».