El Gobierno ha logrado cerrar un principio conforme con el visto bueno de la patronal y los sindicatos para la nueva prórroga de los ERTE, desde el treinta y uno de mayo hasta el treinta de septiembre. Tal como se aguardaba, pese a los escollos en la negociación, se han salvado los primordiales obstáculos para asegurar la ampliación de esta herramienta de protección del empleo.

La nueva ha sido confirmada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, por medio de Twitter. «Hemos alcanzado un preacuerdo con los agentes sociales para la prórroga de los ERTE hasta el treinta de septiembre. Un nuevo impulso, fruto de la constancia en el diálogo social, que garantiza protección a las personas trabajadoras y empresas que más lo precisan».

Y horas después, ha sido confirmada por el Ejecutivo, que ha desvelado los detalles de esta quinta prórroga. Como se había anunciado anteriormente, la prórroga preservará medidas relativas a la protección del empleo relacionadas con extinciones y despidos, la interrupción del cómputo de los contratos temporales, la salvaguardia de empleo, como los límites relacionados con el reparto de dividendos y trasparencia fiscal y el empleo de horas excepcionales y nuevas externalizaciones.

Claves de la nueva prórroga de los ERTE

Los ámbitos ultraprotegios van a tener exoneraciones diferentes en los casos de trabajadores en suspensión de empleo en frente de los que se activen en un contexto de mayor restauración que en meses precedentes. Con el propósito de estimular la activación de empleo, esta vez se incluyen unas exoneraciones mayores para los casos de los trabajadores que se reincorporen a la actividad: del noventa y cinco por ciento para las compañías con menos de cincuenta trabajadores y del ochenta y cinco por ciento para las que tienen cincuenta o bien más en los meses de junio, julio, agosto y septiembre.

Cuando sostengan a los trabajadores suspendidos, va a haber una exoneración del ochenta y cinco por ciento en el mes de junio, julio y agosto y del setenta por ciento en el mes de septiembre si la compañía tiene menos de cincuenta trabajadores. En el caso de contar con cincuenta trabajadores o bien más, las exoneraciones van a ser del setenta y cinco por ciento en el mes de junio, julio y agosto y del sesenta por ciento en el mes de septiembre.

En esta lista se incluyen 3 nuevos campos (Confección de otras prendas de vestir y accesorios, Comercio al por mayor de café, té, cacao y condimentas- y Actividades de fotografía). Y salen 5 (Artes gráficas y servicios relacionados con exactamente las mismas, Fabricación de instrumentos de óptica y equipo fotográfico, Comercio al por menor de ordenadores, equipos periféricos y programas informáticos en establecimientos especializados,Transporte espacial y Alquiler de medios de navegación).

Se han incluido en este listado aquellas empresas que entre finales de abril de dos mil veinte y finales de mayo han recuperado la actividad en porcentaje inferior al setenta y cinco por ciento y tengan un porcentaje de afiliados cubiertos por los ERTE igual o bien superior al quince por ciento .

ERTE por restricción o bien impedimiento de actividad

Los ERTE por restricción de su actividad se van a ver prorrogados con un nuevo esquema de exoneraciones: si la compañía tiene menos de cincuenta trabajadores, va a ser del ochenta y cinco por ciento en el primer mes del verano y julio, y del setenta y cinco por ciento en el mes de agosto y septiembre. Si la compañía tiene cincuenta trabajadores o bien más, la exención va a ser del setenta y cinco por ciento en el primer mes del verano y julio y del sesenta y cinco por ciento en el mes de agosto y septiembre.

Las compañías que vean impedido el desarrollo de su actividad en los próximos 4 meses en alguno de sus centros de trabajo a consecuencia de las limitaciones administrativas para pelear contra la pandemia van a poder pedir un «ERTE de óbice«. Estas empresas van a tener una exoneración en sus cotizaciones a la Seguridad Social a lo largo del periodo de cierre y hasta el treinta de septiembre dos mil veintiuno, que va a ser del cien por ciento de la aportación empresarial a lo largo del periodo de cierre si tienen menos de cincuenta trabajadores y del noventa por ciento si tienen cincuenta trabajadores o bien más.

Hoy en día hay en torno a quinientos cincuenta y ocho mil trabajadores en situación de ERTE. Del total, unos ciento treinta y siete mil se hallan en ERTE por restricción y cerca de dieciseis y trescientos, por obstáculo. Del resto, poco más doscientos treinta y 3 mil, se encuadran entre los ámbitos ultraprotegidos o bien vinculados a ellos.

La regla dispone, para el colectivo de fijos intermitentes y aquellas personas que efectúan trabajos fijos y periódicos que se repitan en datas ciertas, la obligación de que las compañías procedan a su integración eficaz a lo largo de los periodos teóricos de llamamiento de las personas trabajadoras. En el caso de que no puedan desarrollar su actividad en el periodo de llamamiento, se dispone su afectación por los expedientes de regulación temporal de empleo actuales a data de entrada en vigor de esta regla o bien autorizados con posterioridad.