«Cuando estaba en esa situación lo único que deseaba era morirme, por el hecho de que eso no era vida». De este modo acierta a describir Sharon el averno experimentado como víctima de trata sexual. Su ‘pastor’ nigeriano la vendió con catorce años, la Policía la salvó de la prostitución y este sábado, 6 años después, presenta una compilación de tendencia bajo el sello de Ulises Mérida. El diseñador toledano retorna a la Mercedes Benz la capital de España Fashion Week con un desfile en el que doce mujeres supervivientes de explotación han concebido y confeccionado junto a él las setenta prendas que lo conforman, todas y cada una con un potente mensaje social.

En todos y cada pespunte, las costureras daban un paso más para acabar su proceso de independencia. El título de la compilación, en consecuencia, no podía ser otro que ‘Libres’. «Es lo que toda mujer que ha pasado por esta situación quiere: ser libre y que no te traten como mercadería», apunta Carolina, otra de las sastres y víctima de trata laboral. Las piezas se han elaborado en el taller de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), con el apoyo y patrocinio de Reale Seguros y aplicando la capacitación recibida en la Agencia para el Empleo del Municipio de la villa de Madrid.

En la pasarela de Ifema se acaba el sueño de 12 mujeres que llegaron a Apramp marcadas por el temor y que ahora ven de qué forma se dirige su porvenir laboral tras años remendando su vida personal. La cooperación entre las instituciones citadas brotó al comienzo de la pandemia, cuando estas mujeres encendieron sus máquinas de coser y, guiadas por Ulises Mérida, fabricaron miles y miles de mascarillas que la Fundación Reale Seguros distribuyó a centros sanitarios y viviendas. Paralelamente, ejercitaron su tarea como intermediarias tituladas por la Universidad Nacional de Educación a Distancia para proseguir ayudando a advertir otras víctimas como en la calle. La prostitución no cesó a lo largo del estado de alarma.

«Si estás en la calle es por el hecho de que te obligan»

Sharon salió engañada de Nigeria cuando era una pequeña, dejando atrás a su madre y sus 4 hermanos. Tras meses sometida, la Policía la liberó de sus proxenetas y Apramp se responsabilizó de su cuidado. «Conforme mi país las mujeres no tienen derechos ni voz y cuando llegué no me consideraba una persona libre, mas acá me han hecho ver que absolutamente nadie puede tomar tus resoluciones y que si estás en la calle no es pues deseas, sino más bien pues alguien te obliga».

En la Asociación ha encontrado un ambiente seguro en el que, asevera, se ha encontrado a sí y ha comenzado a confiar en la sociedad que le falló. En el taller no solo pone los mimbres para mejorar en su profesión, sino ha descubierto «que la gente me ve como una persona y no como alguien de la calle que no tiene futuro».

El temor se transformó en compañero inseparable de Carolina tras padecer más de un año de explotación laboral. La crisis en su país natal, Venezuela, la empujó a desamparar a su familia en pos de un supuesto mejor futuro reforzado en las patrañas de sus explotadores. Asimismo recobró su libertad merced a una operación policial. En ese instante se sintió aliviada, mas se vio sola. «Cuando vine acá solo los conocía a ellos y al salir no tenía opción alternativa, procuré sobre retornos voluntarios, mas me afirmaron que tardaría mucho».

Entonces Apramp le abrió las puertas de uno de sus pisos de protección y empezó a compatibilizar la terapia sicológica con los cursos de capacitación laboral. En su papel de mediadora, procura acercarse a quienes todavía no han conseguido salir de la lacra de la trata y persuadirlas de que se dejen asistir. «Tratamos de darles toda nuestra confianza por el hecho de que consideran que les haremos lo mismo», cuenta.

A pesar de su bastante difícil periplo, se identifica con los colores y estampados atractivos de la compilación ‘Libre’. Los sicólogos, educadores, trabajadores sociales y la comunidad de Aprapm la sacaron del gris en el que la sumió la trata. «Los diseños reflejan nuestras ilusiones, están ahí plasmadas», narra con una sonrisa de orgullo bajo la mascarilla. Su objetivo, «que todos vean que sí hay talento en las mujeres y que las que estamos salvando se vean identificadas que sí hay salida«.

Un desfile beneficioso para «producir conciencia social»

Rocío Nieto, presidente de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida, espera que el desfile produzca «una conciencia social». «La gente debe saber que hay miles y miles de mujeres y pequeñas que están en esta situación y que son capaces de salir y producir su libertad», remarca. Para todas y cada una , solicita que se concrete la Ley contra la Trata que escribe desde hace unos meses el Ministerio de Igualdad. «La Administración no puede regatear nada en lo más mínimo para ellas», demanda.

Creó Apramp hace treinta y cinco años y, lejos de reducir, el número de mujeres a las que presta socorro, no deja de aumentarse. «Notificamos a más de doscientos ochenta personas diariamente y atendemos a unas mil seiscientos mujeres por año«, señala. Cuentan con una unidad móvil de rescate desde la que se aproximan a pisos invisibles y polígonos industriales en las que las intercesoras «se exponen mucho pues han sido conminadas». Además de esto, administran un centro integral y 2 pisos para menores cedidos por la Comunidad de la villa de Madrid.

También, sostienen una angosta cooperación la Agencia para el Empleo del Municipio madrileño desde hace veinte años. «Las derivamos allá a fin de que las formen en cursos que están retribuidos y después les damos trabajo en nuestro taller, si hay plazas, o bien las conectamos con sastres o bien empresas que las demandan». Este órgano consistorial asimismo da capacitación a fin de que puedan ocuparse como camareras de piso o bien geriatras en viviendas. Por otra parte, Apramp tampoco desatiende la alfabetización de estas mujeres y pone a su predisposición recursos a fin de que aprendan castellano y a manejar ordenadores. Las ventajas del desfile se destinarán a programas como estos.

Este sábado se pone el colofón a un proyecto, el dirigido por las 12 mujeres protagonistas de ‘Libres’, que supone historias de superación que empoderarán a la mujer que las luzca. A lo largo del proceso, Carolina ha confirmado que ligará su trayectoria profesional a la costura. «Deseo estar en el planeta de la moda, mas asimismo proseguir ayudando a más chicas», precisa. Sharon, por su lado, trabaja en una compilación propia que espera vea la luz ya antes de verano. Ahora su vida «no es como la imaginaba, mas no puede ser mejor, pues puedo salir sin inconveniente, charlar con la gente y hacer amigas sin asustarme”.